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Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente |
Introducción
El
siguiente documento es una traducción libre no oficial, realizada por
La
información contenida en estos documentos está disponible al público con fines
educativos y de comunicación, pudiendo ser de utilidad para auditores,
consultores y especialistas en materia de calidad. Las ideas, ejemplos y
explicaciones dadas en ellos reflejan un acercamiento basado en proceso,
esencial para auditar los requisitos de la norma ISO 9001 en su versión del año
2000. Estos documentos reflejan el enfoque actual consensuado de varios puntos
de vista diferentes al auditar un SGC y por tanto no agotan todas las
especificidades de un sector o industria particular, por lo que no constituyen
requisitos, sino guías o directrices generales acerca de cómo abordar la
auditoria de los aspectos que constituyen requisitos del SGC.
Agradecemos
todo comentario o sugerencia de parte de los lectores sobre la necesidad de
abordar nuevos temas por el Grupo de Prácticas de Auditoria, a través de la
participación de NC como integrante del mismo. Los comentarios y dudas
dirigirlas a la dirección de correo electrónico: agustin@ncnorma.cu
Abreviaturas
empleadas:
RNC-
Reporte de No conformidad
SGC-
Sistema de gestión de la calidad
CRB-
Organismo de certificación (del inglés “Certification/Registration Body”)
Otros
documentos guías de apoyo para consulta:
o
N524
– Orientación sobre el apartado 1.2
"Aplicación” de
o
N525
– Orientación sobre los requisitos de documentación de ISO 9001:2000.
o
N544
– Orientación sobre el Concepto y Uso del Enfoque basado en procesos para los
sistemas de gestión
o
N630
– Orientación sobre los procesos contratados externamente
·
IAF-PL-01-012
Directrices de
El
listado de guías elaboradas por temas que se muestra a continuación, está
vinculado a los documentos para facilitar su acceso, por lo que sólo debe
pulsar el botón del ratón sobre el título para verlo en pantalla.
La necesidad de un enfoque de dos etapas para la auditoría
Para auditar la norma ISO
9001:2000 es necesario que los auditores obtengan un buen entendimiento del
sistema de gestión de la calidad (SGC) del auditado y de la naturaleza de su
negocio. Es por esto que es benéfico para la organización que sea visitada con
anterioridad a la auditoría de certificación y para que se realice la primera
etapa de la auditoría.
Esta 1° etapa de
auditoría es primeramente para entender el alcance y planificar la auditoría de
certificación (la etapa 2 de la auditoría) y para permitir que el auditor
obtenga un entendimiento de la organización. Por ejemplo, para obtener un
conocimiento de su SGC, políticas, objetivos, riesgos, procesos, localidades,
etc. También se pudiera utilizar para que el cuerpo de auditoría comunique sus
necesidades y expectativas al auditado.
Las actividades
desarrolladas en la etapa 1 de la auditoría preliminar incluyen:
·
La
identificación de los riesgos clave para el negocio y los aspectos regulatorios
relacionados y su cumplimiento
·
Una
evaluación de si los procesos definidos por el auditado son adecuados para
cumplir sus objetivos y los requisitos de los clientes
·
Conducir
una revisión documental
·
Esta
revisión debe determinar si la documentación del SGC de la organización cubre
adecuadamente todos los requisitos de la norma ISO 9001:2000. La revisión
normalmente debería ser realizada en las instalaciones del auditado ( a menos
que otra cosa se solicite y justifique). Como resultado de esta actividad, se
debe proporcionar un reporte que resalte cualquier área de deficiencia. Como
parte de la revisión documental, el auditor debe evaluar la extensión y la
disponibilidad de procedimientos de soporte y descripciones de proceso.
Recolectar la información necesaria de acuerdo con el alcance del SGC de la
organización, los procesos y su ubicación.
·
Hacer
un borrador de la documentación de la futura certificación, incluyendo el
enunciado del alcance
·
Planificar
la auditoría de certificación (etapa 2), incluyendo los requisitos para la
selección del equipo auditor.
·
Obtener
evidencia de que han sido planeadas auditorías internas y revisiones por la
dirección, o eficazmente realizadas
·
Verificar
que el SGC está implementado y listo para la auditoría de etapa 2, incluyendo
en nivel apropiado de documentos y de registros de soporte.
Si el sistema tiene
alguna deficiencia, el auditor debe notificarlo en el reporte de auditoría, de
modo que la organización tenga la oportunidad de rectificar las deficiencias
antes de su auditoría de certificación (2° etapa).
·
Acordar
la fecha de la auditoría 2° etapa
Traducción libre de NC.
No oficial -Documentos oficiales disponibles en:
www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Página Principal
Identificación
de los procesos como se pretende en la norma ISO 9001:2000
Distinguiendo entre los
conceptos de proceso y actividad
Si el auditado no puede
distinguir entre los conceptos de proceso y actividad, el auditor puede
brevemente explicar la diferencia de acuerdo a la norma ISO 9000:2000 como una
información de soporte. El auditor debe ser capaz de adaptarse a la situación del
auditado. Es responsabilidad del auditor el entender el sistema y enfoque del
auditado.
Durante la auditoría, el
auditor debe determinar si es un problema solamente de diferencia de
terminología o si existe una falta real de implementación del enfoque basado en
procesos por el auditado, en cuyo caso pudiera haber necesidad de emitir un
reporte de no conformidad ya que el auditado no ha implementado completamente
el requisito establecido en la norma ISO 9001:2000, Cláusula 4.1. Si
simplemente es un problema de terminología, no habrá necesidad de emitir un RNC
si todos los requisitos del la cláusula 4.1 se satisfacen.
El auditado tiene el
derecho de usar su propia terminología, demostrando que los requisitos de la norma
se cumplen. El auditor debe mentalmente desarrollar una lista de referencia
cruzada para asegurar la consistencia y tener un mejor entendimiento.
Un proceso tiene
definidos objetivos, entradas, salidas, actividades y recursos
Si el auditado no entiende
que un proceso en este sentido debe tener definido (pero no necesariamente
mensurable) objetivos, entradas, salidas, actividades y recursos, trate
reformulando las preguntas al auditado evitando el uso de lenguaje de Gestión
de Calidad, ejemplo, ¿pudiera explicarme
sus operaciones aquí?, ¿cuáles son los trabajos básicos que se realizan en su
departamento?, ¿qué información necesita usted para empezar a trabajar?, ¿de
donde viene?, ¿quién recibe el resultado de su trabajo?,¿cómo sabe si ha hecho
correctamente su trabajo?, etc.
Esto debe ayudar al
auditor a establecer si los procesos (según la norma ISO 9001: 2000) están
definidos, tienen entradas, salidas y objetivos claros y así.
Los procesos deben ser
analizados, dárseles seguimiento y/o medirlos y mejorarlos
Si después de aplicar
las técnicas de auditoría mencionadas anteriormente, y en la ausencia de
cualquier registro u otras pruebas para demostrar que los procesos son
analizados y/o se les da seguimiento y/o son medidos y/o mejorados, debe considerarse
una no conformidad a una parte de la cláusula 4.1 de la norma ISO 9001:2000
El auditado / auditor
considera que cada cláusula o sub cláusula de la norma ISO 9001:2000 debe ser
definida como un proceso por separado
Si
el auditor considera esto como el enfoque correcto, se le debe referir a los
documentos relevantes de ISO, (particularmente el N544) que claramente indican
lo contrario. Si el auditado considera esto como el enfoque correcto, es
recomendable utilizar las técnicas señaladas anteriormente en la segunda
sección.
¿El enfoque basado en
procesos como se describe en la introducción es un requisito de la norma ISO
9001: 2000?
La
descripción del enfoque basado en procesos en la introducción de la norma ISO
9001:2000 es puramente informativa y no una serie de requisitos
adicionales.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Ayudando al
auditor a interpretar el enfoque basado en procesos
Si el auditor no entiende o
malinterpreta el enfoque basado en procesos, hay que dirigirlo a fuentes
reconocidas de información, como la norma ISO 9000:2000 y las guías ISO en los
conceptos y uso del enfoque de procesos para los sistemas de gestión
(ISO/TC176/SC2 N 648)
El cuerpo de certificación
debe asegurar que todos sus auditores hayan recibido el entrenamiento
suficiente sobre los nuevos requisitos de la norma ISO 9001:2000, en particular
en el enfoque basado en procesos. Por tanto, el auditor debe comprender que
varios pasos son necesarios, incluyendo lo siguiente:
·
determinar
los procesos y las responsabilidades necesarias para lograr los objetivos de la
calidad de la organización;
·
determinar
y proporcionar los recursos e información necesaria;
·
establecer
y aplicar los métodos de seguimiento y/o medición y análisis de cada proceso;
·
establecer
y aplicar un proceso de mejora continua de la eficacia del SGC.
El concepto del enfoque
basado en procesos debe ser tan bien entendido por el auditor que no este
limitado por la terminología de la norma; el auditado pudiera usar una más o
menos diferente. El auditor debe estar conciente de que la aplicación del
enfoque basado en procesos será diferente de una organización a otra,
dependiendo del tamaño y complejidad de la organización y sus actividades. Se
debe dar una consideración especial en la situación de las pequeñas y medianas
empresas (PYMEs), de modo que el auditor no espere tantos procesos en el SGC.
Ayudando al auditado a interpretar
el enfoque basado en procesos
Si el
auditor se encuentra con una total mala interpretación del auditado, esta
situación debe ser identificada normalmente en la primera etapa de auditoría.
El auditor debe referir al auditado
a las fuentes reconocidas de información, como las indicadas en la sección
anterior.
En
particular el documento N648 establece los pasos en el enfoque basado en
procesos y proporciona una directriz útil con ejemplos.
El auditado debe también poner
suficiente consideración a
·
la identificación de los objetivos del proceso,
·
la planificación del proceso,
·
la disponibilidad de registros adecuados.
El auditado pudiera tener
identificados muchos procesos; alguno o todos ellos son actividades que no
cumplen con los requisitos de un proceso en el sentido en el que la norma ISO 9001:2000
utiliza el concepto. Si es así, el auditor debe en la primera etapa de
auditoría proponer al auditado que desarrolle una redefinición de sus procesos
basado en, por ejemplo, lo critico de las actividades. Esto puede ser
particularmente relevante para las pequeñas y medianas empresas.
Si por excepción,
el mal entendido no se detecta hasta la segunda etapa de la auditoría, se debe
levantar un RNC. El auditor entonces tiene que considerar las posibilidades de
acuerdo con las reglas del cuerpo de certificación involucrado, por ejemplo,
continuar con la auditoría, reauditar después o aún la terminación de la
auditoría.
¿Cómo evaluar si el auditado no ha
implementado el enfoque basado en procesos?
El auditor debe determinar si es una
falta de implementación real o formal, o algo en intermedio. Una falta real de
implementación pudiera caracterizarse por ejemplo en un flujo de información
y/o de producto no claro entre las funciones, tiempos de entrega largos o
inconsistentes desde la solicitud hasta la entrega de los productos, además de
la ausencia de objetivos de proceso y análisis.
El otro extremo pudiera ser cuando
todas las actividades de importancia para una calidad definida de productos se
encuentran bien implementadas e interrelacionadas, incluyendo, por ejemplo,
compras, y la responsabilidad de las líneas de producto desde la requisición
hasta el transporte final están establecidas, pero el concepto del enfoque
basado en procesos no se utiliza. Si todos los requisitos en la cláusula 4.1
son de hecho cubiertos, no debe levantarse un RNC con referencia a esa
cláusula.
Sin embargo, si la descripción de
las interfases es deficiente en la documentación de calidad parecería que
existe una no conformidad con la cláusula 4.2.2.
Si el auditado ha fallado en uno o
más de los requisitos en la cláusula 4.1 se debe levantar un RNC. Dependiendo
de la extensión e importancia de la no conformidad, el auditor tiene que
considerar las posibilidades de acuerdo con las reglas del cuerpo de
certificación involucrado, por ejemplo, continuar con la auditoría, reauditar o
hasta terminar.
¿Qué debe considerar el auditor
cuando audita un proceso?
El auditor debe plantear preguntas
basadas en la definición de un proceso en la norma ISO 9001:2000 pero transformarla
para la situación actual de modo que el auditado pueda entender que es lo que
el auditor quiere saber. Algunos de esos ingredientes básicos son:
·
el objetivo: ¿cuál es la intención del proceso?
·
la entrada: ¿qué es lo que va a ser tratado? ¿de dónde viene?
·
las actividades: ¿qué se hace en esos pasos particulares?
·
la salida: ¿qué sucede con la entrada? ¿cuál es el resultado?
¿a dónde va? ¿el resultado está alineado con el objetivo/intención?
·
los recursos: ¿qué es necesario para las actividades en
términos de personal, información, equipo, etc.? ¿los recursos necesarios están
disponibles?
·
el seguimiento/medición: ¿a que se le da seguimiento o se
mide para ver que las actividades se desarrollan como se pretende? ¿Los
parámetros seleccionados para dar seguimiento o medir son adecuados? ¿existe
algún arreglo particular como una inspección?
·
el análisis: ¿que se hace con la información recolectada del
seguimiento o la medición de las actividades? ¿quién lo realiza?
·
la mejora: ¿la mejora del proceso esta incluida en el
programa de auditoría como mejora continua? El auditor debe darse cuenta de que
no todos los procesos pueden ser mejorados simultáneamente; el auditor debe
priorizar.
Procesos
versus subprocesos
No hay un requisito en
la norma ISO 9001:2000 o una regla generalmente aceptada de que tan simple
puede ser un proceso. Si todos los requisitos en la cláusula 4.1 se cumplen, el
auditor debe respetar cualquier razón sobre el diseño de los procesos que el
auditado le muestre.
Donde un proceso muy
complejo puede ser dividido en dos o más procesos menos complejos, cada uno de
los cuales cumpla con los requisitos de la cláusula 4.1, el auditor pudiera
presentar esto como una posibilidad pero no como una recomendación - lo último puede ser interpretado como una consultoría
y pudiera interpretarse como una responsabilidad no deseada del auditor.
Diferencia entre documentación e
implementación
El manual de calidad /documentación
pudiera, en una fase preparatoria, llevar al auditor a creer que los sistemas
están implementados según el enfoque basado en procesos, pero la realidad en el
sitio de trabajo pudiera ser lo opuesto.
En este caso el auditor encontraría
una falta de implementación caracterizada por
·
las
funciones esenciales o departamentos del auditado operan con unas interacciones
débiles,
·
ausencia de un análisis del proceso
·
una falta de mejora continua.
Esto sería una no conformidad contra
los requisitos de la cláusula 4.1 y un RNC probablemente debería levantarse.
Dependiendo de la extensión e importancia de la no conformidad, el auditor también
tiene que considerar las posibilidades de acuerdo a las reglas del cuerpo de
certificación.
Desacuerdo entre el auditor y el
auditado sobre cual es la manera “correcta” de implementar el enfoque basado en
procesos
No existe una manera universalmente
“correcta” de implementar el enfoque basado en procesos. El auditor y el
auditado deben estar concientes de que la aplicación del enfoque basado en
procesos será diferente de organización a organización, dependiendo el tamaño y
la complejidad de la organización y sus actividades. Se debe dar una
consideración especial a las pequeñas y medianas empresas, para que el auditor
no requiera o defina muchos procesos de modo que la aplicación del enfoque
basado en procesos resulte una barrera en vez de un beneficio para estas
empresas. Si todos los requisitos de la cláusula 4.1 se cumplen no se debe
levantar un RNC.
El auditor
y el auditado deben entender que lo que realmente importa es que el auditado
·
opere
con un flujo de actividades bien definido, consistente, eficaz y eficiente,
incluyendo la mejora continua para lograr la satisfacción de las partes
interesadas,
·
tenga
una clara estrategia de futuro, y
·
tenga el derecho de discordar con la posible interpretación
subjetiva que haga el auditor sobre los requisitos de la norma
Traducción libre de NC. No oficial
-Documentos oficiales disponibles en:
www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Determinación
de los procesos “apropiados”
Terminología
Donde la terminología utilizada por el auditado
es diferente a la utilizada por el auditor, el auditor debe entender los
conceptos en la norma ISO 9001:2000 utilizar la norma ISO 9000:2000 y hacer una
referencia cruzada mental o escrita entre la terminología del auditado y la
suya propia para los mismos conceptos evitando el uso de vocabulario de Gestión
de la calidad.
La definición de proceso
Si la definición de proceso no es
interpretada de la misma manera por el auditor y el auditado, el auditor debe
buscar entender el punto de vista del auditado y no imponer el suyo a menos que
sea claro (soportado por suficiente evidencia objetiva) que los requisitos de
la norma no se cumplen. Lo mismo es verdad si el auditor cree que ciertos
procesos no han sido identificados correctamente o no se encuentran.
Exclusiones
El auditor debe referirse a la cláusula
1.2 de la norma ISO 9001:2000, y posiblemente al documento N648 para obtener
una guía mayor. El auditor debe obtener
evidencia objetiva de que el auditado no puede excluir un requisito específico antes
de alcanzar su conclusión. Es una Buena práctica utilizar la norma ISO
9000:2000 Fundamentos y vocabulario y el documento N648 como soporte para
explicar sus argumentos al auditado.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditando los requisitos
“cuando sea aplicable”
El cliente debe
determinar los “requisitos que marcan cuando sea aplicable”, ya que estos
afectarán su habilidad para satisfacer los requisitos de sus clientes. Una
clave es referirse a la norma ISO 9001:2000 Alcance
Un auditor debe
asegurar que los requisitos con “cuando sea aplicable” sean realmente
“aplicables” en relación al alcance propuesto o actual. Por tanto la base para
auditar debe ser contra este criterio y esto forma la referencia para cuando se
decida que es aplicable o no. ¿Este requisito agrega valor a este elemento de
confianza, sin que se cumpla el elemento “cuando sea aplicable”?¿Se agrega el
riesgo de que la organización no pueda cumplir con los requisitos del cliente?
y también se pudiera ser más específico que requisitos del cliente, ya que se
puede incluir las expectativas del consumidor final o de la cadena de demanda.
La necesidad de la
experiencia para hacer un juicio en un aspecto técnico
El cuerpo auditor debe ser
capaz de demostrar que el auditor tiene el conocimiento necesario del sector,
la competencia y las habilidades de auditoría. El auditor debe ser capaz de
demostrar el conocimiento del proceso y aplicar sus habilidades en evaluar los
requisitos “cuando sea aplicable” si son o no aplicables.
El auditor necesitará
entender cómo los requisitos “cuando sea aplicable” entran en el contexto de
cómo el proceso es desarrollado y los resultados esperados de éste y auditar
con la evidencia objetiva para demostrar que el sistema es eficaz y los
requisitos se cumple consistentemente.
Un
cuerpo de certificación debe por lo tanto tener el proceso establecido para
asegurar que el auditor tiene las habilidades específicas para la organización
que será auditada.
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libre de NC. No oficial -Documentos oficiales disponibles en: www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Demostrando
conformidad con la norma
“Desarrollar la auditoría sobre las
cláusulas de la norma” v.s. “Desarrollar la auditoría sobre los procesos del
auditado”
Cuando se evalúa la conformidad con la norma,
las listas de verificación para auditoría pudieran no ser suficiente.
Al final de la auditoría, el auditor debe estar convencido
de que todos los requisitos de la norma se satisfacen o no.
Mostrar la conformidad a una norma lleva a todo el mundo a
una lista de verificación donde el auditor es capaz de verificar los requisitos
de la norma uno a uno, asegurándose que todos los requisitos han sido
cubiertos. Este enfoque básico de llenar una lista de verificación es una
manera fácil de asegurar que todos los requisitos de la norma han sido
revisados. Sin embargo, considerando el enfoque de la norma ISO 9001:2000,
desarrollar una auditoría sobre una lista de verificación genérica pudiera no
permitir al auditor recolectar evidencia de la eficacia de las interfaces entre
los procesos.
Deshacerse completamente de la lista de verificación (o
lista de preguntas de auditoría) no sería posible, particularmente si se
necesita demostrar a terceras partes la evidencia de conformidad a la norma
(ejemplo, cuerpos de acreditación). Es importante usar una lista de
verificación de manera apropiada y en el tiempo adecuado como herramienta para
dar seguimiento a los requisitos de la norma a ser cubiertos.
¿Cuál es el muestreo adecuado?
No hay una fórmula estadística o matemática para establecer
el número correcto de muestras a ser tomadas durante una auditoría. Definir el
número de muestras (por ejemplo, una, cinco o más muestras de registros para un
requisito en particular) a ser tomado para confirmar el cumplimiento a los
requisitos no es eficiente y no asegura el cumplimiento. Es claro un hecho de
que al incrementar el número de muestras tomadas, el auditor tiene una mayor
confianza sobre el estado de la implementación del SGC. “Un muestreo adecuado”
en este texto se refiere al muestreo tomado durante las entrevistas en el lugar
y los registros revisados para construir una confianza de que el SGC del
auditado esta implementado como se describe.
El muestreo en multi-sitios o el muestreo de las unidades
organizacionales de una compañía están cubiertas en el Anexo II de
El auditor necesita desarrollar entrevistas y verificar
registros y evidencias durante la entrevista. El número de muestras a tomarse
depende de la complejidad del proceso, y en la calidad de la información
recibida del auditado durante la entrevista. Es también importante que el
auditor mantenga el horario establecido en el plan de auditoría. Al final del
día, el auditor necesita sentirse tranquilo de que las muestras y la evidencia
objetiva vista son representativas de modo que pueda llegar a una conclusión
apropiada sobre la implementación del SGC.
Registrando la información de la auditoría
La norma ISO 19011 y la
directriz de
Pudiera ser un
requisito para el auditor demostrar la secuencia en la que se desarrolló la
auditoría, algunas veces llamado la ruta de auditoría. La utilización de notas
de auditoría es un modo muy eficiente para el auditor de registrar la
auditoría. Una gran desventaja de usar las notas de auditoría es que son un
modo muy personal de registrar la información durante la auditoría y el detalle
y estilo varía mucho de un auditor a otro.
La lista de
verificación asegura algo de uniformidad en el desarrollo de los auditores. Sin
embargo, el auditor nunca debe olvidarse de utilizar su tiempo en auditar y no
en llenar listas de verificación y hacer notas.
Traducción libre de NC. No oficial
-Documentos oficiales disponibles en:
www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Vinculando la auditoría a un asunto particular,
actividad
o proceso del sistema general
El auditor no debe perder de vista la dirección
general de la auditoría, y quedar atrapado por detalles superfluos. Es
importante que el auditor mantenga la atención en la información proporcionada
por el auditado en el manual de calidad o la documentación donde el auditado ha
definido la interacción de los procesos. Las entrevistas deben también ser
desarrolladas de modo que los auditores deban determinar la entrada y la salida
de los procesos a ser auditados.
Manteniendo en mente el mapa de procesos del auditado
se debe asegurar que el auditor será capaz de determinar la importancia del
proceso que está auditando en cualquier momento, y podrá entonces ser capaz de
mantener la visión de la dirección general de la auditoría. Esto también
ayudará al auditor a entender los vínculos entre procesos.
Durante una auditoría, el
auditor tiene una oportunidad de verificar la descripción del auditado de la
interrelación de sus procesos. El auditor debe tomar algunas muestras para ver
si las descripciones son un reflejo apropiado de la interrelación real de los
procesos, ya que esto ayudará a determinar si la descripción del proceso es
adecuada.
Traducción libre de NC. No oficial
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
¿Cuánta mejora es « suficiente »?
Debe enfatizarse que el requisito en la
norma ISO 9001:2000 es para la mejora continua de la eficacia del SGC.
No hay un requisito explícito para mejorar los procesos aunque es claro que esto
sería un factor importante en el logro de la mejora continua de la eficacia del
SGC.
La mejora continua emana de los objetivos
fijados por la alta dirección, los que deben estar en relación con al menos los
siguientes puntos: la mejora de la eficiencia interna de la organización para
permanecer económicamente competitiva, las necesidades individuales de los
clientes y el nivel de desempeño que el mercado normalmente espera.
Por ejemplo, en ciertas áreas como el
sector aeronáutico, el “rango aceptable” de producto no conforme entregado es
cero por ciento, entonces no sería normal esperar cualquier “mejora” a este
rango. Sin embargo, sería normal esperar para la compañía tener objetivos que
lleven a la mejora de la eficiencia interna y su competitividad (ejemplo: a
través de la innovación).
Por tanto el auditor debe buscar
identificar que el auditado haya intentado establecer la correlación entre
estos 3 factores “Objetivos corporativos – necesidades de los clientes –
expectativas del mercado”. Así que, es decisión de la compañía el balancear la
necesidad de mejorar la eficiencia interna y la necesidad de progresar con el
desempeño externo (aunque los dos están frecuentemente muy relacionados).
Ninguno aisladamente puede considerarse como “suficiente” o “no suficiente”.
Un área que puede ser problemática para
el auditor es el conocer que es una referencia de mercado razonable. En el
ejemplo anterior de la aeronáutica, si la compañía anuncia que ha mejorado del
50% de producto no conforme entregado al 40%, esto demostraría mejora continua,
pero sería difícilmente aceptable dado el sector industrial. Sin embargo, si
anuncia que ha fijado un objetivo de mejorar del 0,50% al 0,40%, esto sería
mucho más cercano a la norma del mercado.
La única solución real para el auditor es
verificar cómo la organización ha determinado este rango propuesto de mejora,
cómo han evaluado el riesgo asociado y cómo éste se relaciona con los
requisitos del cliente y el seguimiento a la retroalimentación sobre la
satisfacción del cliente. Sería casi imposible el levantar un RNC sobre “falta
de suficiente mejora continua”.
¿Qué tipo de información es relevante y
donde la podemos encontrar?
El auditor tiene que verificar como los
objetivos corporativos generales han sido traducidos a requisitos internos a
través de los procesos apropiados y como estos requisitos son comunicados y se
les da seguimiento. Entonces, el auditor debe buscar evidencia de que la
organización está analizando datos provenientes del seguimiento del proceso, tendiendo
a evaluar la eficiencia del proceso y/o la mejora del resultado del proceso. Un
punto que debe ser especialmente examinado es la consistencia del modo en que
la mejora de cualquier proceso contribuye al cumplimento de los objetivos
generales, para asegurar que no se está en conflicto.
El tipo de información a ser buscada es dictada por
el modo en que los objetivos corporativos son traducidos en objetivos
específicos. Por ejemplo: una compañía establece un objetivo de reducir las
quejas de los clientes en un 30%. El análisis de la alta dirección muestra que
el 50% de las quejas son sobre las entregas atrasadas. El auditor debe
naturalmente buscar evidencia de cómo la compañía, primero que nada, ha
integrado y analizado aspectos clave de su programación y planificación de sus
procesos y sus interfases para reducir las demoras.
¿Mejora de los procesos o mejora del SGC?
El auditor debe recordar que no sería
realista para la compañía progresar en todos los frentes simultáneamente, ya que
toda mejora es el resultado de una inversión de algún tipo, y es una tarea de
la alta dirección el asignar prioridades. El auditor debe buscar asegurar que
los objetivos son consistentes en lo general y coherentes con la trilogía de
factores mencionados anteriormente; Sin embargo, la ausencia de una política
y/o objetivos que soporten la mejora continua de alguna naturaleza es
claramente una no conformidad con la norma. De manera similar la ausencia de
cualquier mejora en al menos uno de estos aspectos sería considerado como
indicativo de que la política de calidad de la compañía no está alineada con la
norma ISO 9001: 2000.
Una advertencia: no hay un requisito de
que la compañía deba establecer objetivos para mejorar en todos sus procesos en
algún tiempo. Como en el ejemplo anterior de reducir las quejas de los
clientes, algunos procesos pudieran no ser vistos por la alta dirección como
que contribuyan significativamente en la reducción de los retrasos y es normal
entonces que la compañía no se concentraría en estas áreas.
Si la alta dirección ha establecido un objetivo
(realista) para un proceso y no hay evidencia de mejora, esta información
pudiera integrarse en la revisión por la dirección de modo que la alta
dirección pueda decidir que tipo de acción es apropiada – por ejemplo –
reajustar el objetivo o proporcionar otros medios para impactar en el proceso.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditar un SGC
que tiene una documentación mínima
Puede existir un
desacuerdo en la ausencia de ciertos procedimientos documentados donde el
auditado presenta solamente un manual de calidad y los seis procedimientos
documentados mencionados específicamente en la norma ISO 9001:2000.
El auditado pudiera argumentar que la norma ISO 9001 sólo requiere
seis procedimientos documentados. Las diferencias en el punto de vista entre el
auditor y el auditado pueden surgir de las diferencias de la interpretación de
los requisitos de la norma ISO 9001 contenidos en la cláusula 4.2.1 y la nota
relacionada que establece:
4.2.1 Generalidades
La
documentación del sistema de gestión de la calidad debe incluir:
....
d)
los documentos necesitados por la organización para asegurarse de la eficaz
planificación, operación y control de sus procesos,
NOTA
2 La extensión de la documentación del sistema de gestión de la calidad puede
diferir de una organización a otra debido a:
a)
el tamaño de la organización y el tipo de actividades;
b)
la complejidad de los procesos y sus interacciones, y
c)
la competencia del personal.
El lector debe hacer referencia a la guía dada en el
documento ISO/TC 176/SC 2/N 525R ISO 9000 Paquete de
introducción y soporte: Orientación acerca de los requisitos de
documentación de
El auditor debe requerir
información de la operación actual de los procesos y subsecuentemente hacer más
preguntas, registrar las respuestas y observar al personal en todos los
niveles, incluyendo personal administrativo, dueños de procesos y operadores, y
así confirmar si el estado actual del trabajo es conforme a las descripciones
dadas.
De ahí, la necesidad de cualquier documentación debe ser
evaluada a la luz de la necesidad observada de consistencia y el papel que esta
documentación pudiera jugar en evitar algún riesgo significativo identificado.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Como auditar
los procesos de alta dirección
Al reconocer que auditar
a la alta dirección pudiera ser un punto sensitivo, este documento proporciona
la directriz para ésta categoría de auditoría.
Los auditores deben
involucrar a la alta dirección en la auditoría, por ejemplo, invitarlos a la
reunión de apertura y cierre, permitir suficiente tiempo en el plan de
auditoría para entrevistar a la alta dirección, discutir los hallazgos
directamente con ellos, buscar evidencia de compromiso. Es importante cambiar
el enfoque de atención de sólo al gerente de calidad hacia la alta dirección de
la organización.
Las actividades de
dirección deben ser consideradas como procesos.
Fase de planificación
El auditor necesita identificar los
procesos de alta dirección y
a.
entender
a la organización y su estructura organizacional revisando información, como
los organigramas, reportes anuales, planes de negocios, perfiles de la
compañía, documentos editados, paginas electrónicas,
b.
hacer
una provisión en el plan de auditoría para recolectar información relevante sobre
el compromiso de la alta dirección directamente de, o haciendo entrevistas a,
la alta dirección,
c.
entender
la cultura de la organización y su alta dirección para poder determinar su
impacto en el plan de auditoría – y hacer los ajustes apropiados. Por lo tanto,
un auditor con experiencia limitada en auditorías no debe ser asignado para
entrevistar a la alta dirección,
d.
tomar
un enfoque profesional en su apariencia determinando el código de vestimenta de
la organización,
e.
planear
el tiempo para la entrevista con la alta dirección para asegurar el lugar y la
puntualidad.
Conduciendo la auditoría
Algunos métodos comunes para evaluar
el compromiso de la alta dirección:
1. Entrevistas con la alta
dirección
El auditor puede, utilizando la
terminología de negocio apropiada para la alta dirección, hacer preguntas
relevantes que
a)
busquen
obtener evidencia de la conciencia de la alta dirección y su compromiso hacia
la calidad y su relevancia hacia los
objetivos generales de la organización y el sistema de gestión,
b)
establezcan evidencia de conformidad a los requisitos de la
responsabilidad de la dirección.
2.
Recolección y corroboración de evidencia
El equipo auditor debe estar
constantemente buscando oportunidades de corroborar las respuestas recibidas de
la alta dirección cuando se entreviste. Esto incluye:
a)
disponibilidad
y relevancia de políticas y objetivos
b)
el
establecimiento de vínculos entre las políticas y los objetivos
c)
obtención
de evidencia de que esas políticas y objetivos son eficaces y entendidos a
través de toda la organización
d)
asegurar
que las políticas y objetivos son apropiados para la mejora continua del
sistema de gestión de la calidad y asegurar la satisfacción del cliente.
e)
e)
asegurar el involucramiento de la alta dirección en la revisión por la
dirección.
Para proporcionar esa confianza pudiera necesitarse
entrevistas adicionales y recolección de evidencia.
El equipo auditor debe asegurar que cualquier
evidencia adicional del compromiso de la alta dirección sea recolectada.
Revisar la evidencia recolectada para asegurar que la
información sea completa y precisa para proporcionar confianza al escribir la
conclusión.
Reporte de auditoría
Los auditores deben
preparar sus reportes de auditoría de manera que los hagan apropiados para la
presentación a la alta dirección de las organizaciones. Pudiera ser adecuado
presentar un resumen ejecutivo del reporte de auditoría, apropiado para la
presentación a la alta dirección y las partes interesadas clave de la
organización. El resumen ejecutivo debe destacar los hallazgos clave, tanto
positivos como negativos e identificar las oportunidades de mejora.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
El papel
y valor de las listas de verificación para auditoría
Introducción
Este documento proporciona
información del papel y uso de las listas de verificación para auditoría para
soportar activamente el proceso de auditoría. Mientras que el documento está
primordialmente dirigido para organizaciones que realizan auditorías externas
incluyendo cuerpos de certificación, la información puede también igualmente
ser usada por cualquier organización que realice auditorías internas.
La
necesidad de las listas de verificación
Al ver la
norma actual de auditoría ISO 19011 se hace referencia a “Preparación de los
documentos de trabajo” en la cláusula 6.4.3. Lo siguiente es un extracto de
esta cláusula:
“Los miembros del equipo
auditor deberían revisar la información pertinente a las tareas asignadas y preparar los documentos de trabajo que sean
necesarios como referencia y registro del desarrollo de la auditoría. Tales
documentos de trabajo pueden incluir:
·
listas de verificación y planes de
muestreo de auditoría, y
·
formularios para registrar
información, tal como evidencias de apoyo, hallazgos de auditoría y registros
de las reuniones.
El uso de listas de verificación y
formularios no debería restringir la extensión de las actividades de auditoría,
que pueden cambiarse como resultado de la información recopilada durante la
auditoría.”
El uso de la lista de verificación para auditoría
Aunque no siempre es requerida en las
normas de sistemas de gestión, las listas de verificación para auditoría son
solo una herramienta disponible de la “caja de herramientas” del auditor.
Muchas organizaciones las usarán para asegurar que la auditoría al menos
cubrirá los requisitos como se definan en el alcance de la auditoría.
Un ejemplo de enfoque de auditoría
se muestra a continuación:

Resulta
beneficioso auditar desde el sistema de gestión de la organización hacia los
requisitos. Una lista de verificación puede ser empleada para asegurarse de que
todos los requisitos relevantes de ISO 9001 han sido abordados.
Ventajas
La literatura disponible
en el mercado resalta lo siguiente con respecto al uso de listas de
verificación para auditorías:
1.
Las listas de verificación si se desarrollan
para una auditoría específica y se usan correctamente:
a. Promueven la planificación de la auditoría.
b.
Aseguran un enfoque consistente de auditoría.
c.
Actúan como plan de muestreo y controlador de tiempo.
d.
Sirven como ayuda a la memoria.
e.
Proporcionan un archivo para las notas recolectadas durante el proceso
de auditoría (notas de la auditoría de campo)
2.
Las
listas de verificación para auditoría necesitan ser desarrolladas para
proporcionar asistencia al proceso de auditoría.
3.
Los
auditores necesitan ser entrenados en el uso de las listas de verificación
particulares y enseñarles como usarlas para obtener el máximo de información utilizando buenas técnicas de
cuestionamiento.
4.
Las
listas de verificación deben asistir a un auditor a desempeñarse mejor durante
el proceso de auditoría.
5.
Las
listas de verificación ayudan a asegurar que la auditoría se realice de manera
sistemática y comprehensiva y se obtenga evidencia adecuada.
6.
Las
listas de verificación pueden proporcionar la estructura y continuidad que
asegure que el alcance de la auditoría se ha seguido.
7.
Las
listas de verificación pueden proporcionar un medio de comunicación y un lugar
para registrar datos para usar como futura referencia.
8.
Una
lista de verificación completa proporciona evidencia objetiva de que la
auditoría se desarrolló.
9.
Una
lista de verificación puede proporcionar un registro de que el SGC fue
examinado.
10.
Las
listas de verificación pueden ser utilizadas como información base para
planificar futuras auditorías.
11.
Las
listas de verificación pueden proporcionarse al auditado antes de la auditoría
en el sitio.
Desventajas
En contraste, cuando las
listas de verificación para auditoría no están disponibles o están pobremente
preparadas surgen los siguientes aspectos como preocupación:
1.
La
lista de verificación puede ser vista como arma de intimidación por el
auditado.
2.
El
enfoque de la lista de verificación puede ser muy estrecho en alcance para
identificar las áreas específicas con problemas.
3.
Las
listas de verificación son una herramienta de ayuda para el auditor, pero puede
ser restrictiva si se utiliza como el único mecanismo de soporte del auditor.
4.
Las
listas de verificación no deben ser un sustituto del plan de auditoría.
5.
Una
lista de verificación utilizada por un auditor inexperto pudiera no ser capaz
de comunicar claramente que es lo que el auditor esta buscando.
6.
Las
listas de verificación pobremente preparadas pueden dilatar la auditoría debido
a duplicaciones y repeticiones.
7.
Las
listas de verificación genéricas, no reflejan el sistema de gestión específico
de la organización y pudieran no agregar valor e interferir con la auditoría.
Conclusión
En resumen, existen ventajas y desventajas en el uso de las listas de
verificación para auditorias. Depende de muchos factores, incluyendo las
necesidades de los clientes, las restricciones de tiempo y costos, la
experiencia del auditor y los requisitos del esquema del sector. Los auditores
deben evaluar el valor de la lista de verificación como una ayuda en el proceso
de auditoría y considerar su uso como una herramienta funcional.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
El alcance
de la norma ISO 9001:2000, Alcance del sistema de gestión de la calidad y la
definición del alcance de la certificación
La norma ISO 9001:2000 en
la cláusula 1 “Alcance”, define el alcance de la norma misma. Esto no
debe ser confundido con el alcance del SGC, que es un término
comúnmente usado en el contexto de la certificación del SGC para describir los
procesos de la organización y los productos para los que aplica el SGC.
La norma ISO 9001:2000 es
genérica, y aplicable a todas las organizaciones, sin importar el tipo, tamaño
y categoría de producto. Se reconoce, sin embargo, que no todos los requisitos
de esta norma necesariamente serán relevantes para todas las organizaciones.
Bajo ciertas circunstancias, una organización pudiera excluir algunos requisitos
específicos de la norma ISO 9001:2000 de su SGC. La norma ISO 9001:2000 permite
exclusiones para esas organizaciones a través de la cláusula 1.2 “Aplicación”.
El alcance del SGC debe
basarse en la naturaleza de los productos de la organización y sus procesos de
realización, el resultado del análisis de riesgos, consideraciones comerciales
y los requisitos contractuales, legales y regulatorios.
La organización debe
primeramente hacer un borrador de la declaración del alcance en la etapa de la
aplicación y debe ser, entonces, analizada cuidadosamente por el Cuerpo de
Certificación durante la etapa 1 de la auditoría (referirse al documento “La
necesidad de un enfoque de dos etapas para la auditoría”) para planificar
apropiadamente la etapa 2 de la auditoría.
El alcance debe identificar
claramente todos los procesos principales que llevan a la realización/entrega
del producto, como los de diseño, manufactura y entrega de los productos o
servicios identificados. Esta completa descripción aplicará a una organización
que cubre todos los requisitos de la sección 7 de la norma ISO 9001:2000,
mientras solo parte de esta descripción será usada en caso de exclusiones a los
requisitos (ver cláusula 1.2), según sea apropiado.
El alcance debe definir en
general pero en términos suficientemente claros los productos y/o servicios y
los procesos cubiertos por la certificación.
Es responsabilidad del
auditor asegurar que la declaración final del alcance no confunde y de
verificar que el alcance solo refiera a las áreas/actividades evaluadas durante
la auditoría de certificación.
Si solo una parte de los procesos/productos de la
organización es cubierta por el SGC, esto debe estar claramente reflejado en el
enunciado del alcance, ya sea en forma de exclusión o limitación.
Más aún, esto
debe estar claramente definido en el Manual de Calidad de la organización y
cualquier documento de disponibilidad pública, para evitar confundir a los
clientes y usuarios finales (esto incluye, por ejemplo el material promocional
y de mercadeo).
En caso de
exclusión de un requisito, el auditor debe verificar que la exclusión es
apropiada al alcance de la certificación y está justificada.
El alcance de
la certificación nunca debe incluir declaraciones promocionales.
El ISO/TC 176/SC
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
“Cómo
agregar valor en el proceso de auditoría”
¿Que es
una auditoría que “agrega valor”?
Escuchamos mucho acerca de la
importancia de “agregar valor” durante una auditoría de sistemas de gestión de
la calidad, pero ¿qué significa esto realmente?, ¿es posible agregar valor sin
comprometer la integridad de la auditoría al proporcionar una consultoría? En
principio, todas las auditorias deben agregar valor, pero no siempre es este el
caso.
Este documento trata de proporcionar
una guía sobre que constituye una “auditoría que agrega valor”, y de varias
situaciones que normalmente se encuentran en el contexto de auditorías de
segunda y tercera parte.
Sistemas de gestión de la calidad
que “agregan valor”
Existen varias definiciones de
“valor” en los diccionarios, pero todas se enfocan en el concepto de algo que
es útil. “Agregar valor” por lo tanto significa hacer algo
más útil. Algunas
organizaciones han utilizado la serie de normas ISO 9000 para desarrollar
sistemas de gestión de la calidad que están integrados en su manera de hacer
negocios, y son útiles en ayudarlos a lograr sus objetivos
estratégicos de negocio - en otras
palabras éstos agregan valor a la organización. Por el contrario
otras organizaciones simplemente han creado una serie de procedimientos y
registros burocráticos que no reflejan la realidad de la manera como la
organización trabaja realmente, y simplemente agregan costo, sin ser útiles. En
otras palabras, éstos no “agregan valor”.
Es cuestión de enfoque:
Un enfoque que no agrega valor
pregunta: “¿Qué procedimientos tenemos que escribir para obtener la
certificación ISO 9000?”
Un enfoque que agrega valor
pregunta: “¿Cómo podemos usar nuestro sistema de gestión de la calidad basado
en ISO 9001:2000 para que nos ayude a mejorar nuestro negocio?”
Lo que nos lleva a la pregunta sobre
“auditorías que agregan valor”
¿Cómo podemos asegurar que la
auditoría es útil para la organización en el mantenimiento y mejora de nuestro
SGC?.
Debemos
reconocer, sin embargo, que pudieran existir otras perspectivas que necesitan
tomarse en consideración. Una “auditoría de tercera parte que agrega valor” nos
debe ayudar a:
§
A la organización
certificada
−
proporcionando
información a la alta dirección sobre la habilidad de la organización para
lograr los objetivos estratégicos.
−
identificando problemas
que, si se resuelven, mejorarán el desempeño de la organización.
−
identificando
oportunidades de mejora y áreas posibles de riesgo.
§
Los clientes de la
organización aumentando la habilidad de la organización para proporcionar
productos conformes.
§
Al cuerpo de
certificación mejorando la credibilidad del proceso de certificación de 3.
parte.
El enfoque
de “agregar valor” debiera ser una función del nivel de madurez de la cultura
de calidad de la organización, y de que tanto su SGC excede los requisitos de
la norma ISO 9001:2000. La cultura de calidad incluye el grado de conciencia,
compromiso y actitud colectiva así como el desempeño de la organización con
respecto a la calidad. Si nos referimos a la figura 1, podemos conceptualmente
separar a las organizaciones en cuatro zonas diferentes como sigue:

Zona 1:
(Baja madurez de la “cultura de calidad”; no conforme con la norma ISO
9001:2000)
Zona 2:
(“Cultura de calidad “Madura”; no conforme con la norma ISO 9001:2000)
Zona 3:
(Baja madurez de la “cultura de calidad”; conforme con la norma ISO 9001:2000)
Zona 4:
(“Cultura de calidad “Madura”; conforme con la norma ISO 9001:2000)
Zona
1: (Baja
madurez de la “cultura de calidad”; no conforme con la norma ISO 9001:2000)
Para una organización que tiene muy
poco o nada de “cultura de calidad” y no está conforme con la norma ISO
9001:2000, la expectativa de una “auditoría que agrega valor” pudiera ser que
la organización quisiera recibir lineamiento de “cómo”
implementar el sistema de gestión de la calidad y/o resolver cualquier no
conformidad levantada. Aquí, el auditor debe tener mucho cuidado, porque una
auditoría de tercera parte ese lineamiento pudiera generar seguramente un
conflicto de intereses, y contravenir
Mientras algunas organizaciones
pudieran no quedar totalmente satisfechas con un resultado de auditoría que no
resulte en una certificación, los clientes de la organización (quienes reciben
el producto de la organización) seguramente considerarán esto como una
auditoría que “agrega valor” desde su perspectiva. Desde la perspectiva del
cuerpo de certificación, fallar en reportar todas las no conformidades
detectadas y/o proporcionar directrices en cómo implementar el sistema de
gestión de calidad, no agrega valor a la credibilidad de la profesión del
auditor o del proceso de certificación.
Debemos reconocer que la discusión
anterior se relaciona solamente con auditorías de tercera parte
(certificación). No hay razón por la que una auditoría de segunda parte
(evaluación de proveedores) no deba agregar valor proporcionando directrices a la organización
de cómo implementar su sistema de gestión de la calidad. Es más, bajo estas
circunstancias, esas directrices (si están bien fundamentadas), sin duda serán
útiles para ambas organizaciones y sus clientes.
Zona
2: (“Cultura
de calidad Madura”; no conforme con la norma ISO 9001:2000)
Para una organización que tiene una
“cultura de calidad” madura, pero poca conciencia de y/o no conformidad con los
requisitos de la norma ISO 9001:2000, la expectativa básica para una “auditoría
que agregue valor” probablemente será similar a la de
La
organización debería, por ejemplo, basar su sistema de gestión en modelos de
excelencia de negocio, o herramientas de gestión total de la calidad como
Hoshin Kanri (Gestión por política), Despliegue de la función de calidad,
Análisis de modo de falla y efecto, metodología de seis sigma, programas de 5S,
Resolución de problemas sistemático, Círculos de calidad y otros. El auditor
que “agrega valor” debe, como mínimo, estar conciente de las metodologías de la
organización, y ser capaz de ver hasta donde son eficaces en el cumplimiento de
los requisitos de la norma ISO 9001:2000 para esa organización en particular.
También es importante que el auditor
no se “intimide” por el aparente alto grado de sofisticación de la
organización. Mientras que la organización quizá este usando esas herramientas
como parte de una filosofía general de calidad total, aún puede haber huecos en
el modo en que las herramientas están siendo empleadas. Por lo tanto, el
auditor debe tener la habilidad para identificar cualquier problema sistemático
y levantar las no conformidades apropiadas. En estas situaciones, el auditor
pudiera ser acusado de ser pedante o aún burocrático, por eso es importante
poder demostrar la relevancia de las no conformidades que se están levantando.
Zona 3: (Baja madurez de la “cultura de
calidad”; conforme con la norma ISO
9001:2000)
Una organización que ha sido
certificada en una de las normas de la serie ISO 9000 por un período
significativo de tiempo puede ser capaz de demostrar un alto nivel de
conformidad con la norma ISO 9001:2000, pero al mismo tiempo no tener realmente
implementada una “cultura de calidad” a través de la organización. Típicamente,
el SGC pudiera haber sido implementado bajo presión de los clientes, y
construido alrededor de los requisitos de la norma en vez de que sobre las
necesidades y expectativas propias de la organización. Como resultado, el SGC
puede ser operado en paralelo con el modo de que la organización realiza sus
operaciones de rutina, generando redundancias e ineficiencias, pero no
necesariamente no conformidades.
El primer
objetivo de un “auditor que agrega valor” en estos casos debe ser el actuar
como un catalizador de la organización para reconstruir su sistema de gestión
de la calidad basado en ISO 9000, e integrar el sistema dentro de sus
operaciones diarias. Aunque el auditor de tercera parte no puede dar
recomendaciones de cómo cumplir con los requisitos de la norma ISO 9001:2000,
es aceptable y además buena práctica el motivar y estimular (no requerir) a la
organización a ir más allá de los requisitos de la norma. Las preguntas que
haga el auditor (y el modo como las pregunta) pueden dar pistas valiosas para
la organización de cómo el SGC puede hacerse más eficiente y útil. La
identificación por parte del auditor de “oportunidades de mejora” debe incluir
los modos en que la eficacia del SGC puede mejorarse, pero también pueden ver
oportunidades de mejora en eficiencia.
Zona 4: (“cultura de calidad Madura”; conforme con la norma ISO 9001:2000)
Para una
organización que tiene una cultura de calidad madura y ha sido certificada en
una de las normas de la serie ISO 9000 por un período significativo de tiempo,
la expectativa de una “auditoría que agregue valor” será la más retadora para
un auditor. Una queja común de este tipo de organización es que las “visitas
rutinarias de vigilancia” de los auditores pueden ser superfluas, y agregan muy
poco valor desde el punto de vista de la organización. En estos casos, la alta
dirección se convierte en un cliente importante para el proceso de
certificación. Por tanto es importante para el auditor el tener un claro
entendimiento de los objetivos de negocio estratégicos de la organización, y de
ser capaz de poner la auditoría del SGC en ese contexto. El auditor necesita
dedicar tiempo para discutir los detalles con la alta dirección para definir
sus expectativas para el SGC. En muchos casos las no conformidades se pudieran
relacionar a que la organización no haya implementado las políticas y objetivos
de la alta dirección, aún y cuando los requisitos mínimos de la norma ISO
9001:2000 se hayan cubierto.
Algunos consejos para auditar
agregando valor.
1) Planificación de la auditoría:
a. Entender las
expectativas y cultura corporativa del auditado
b. ¿Alguna
preocupación a ser cubierta (resultado de auditorías previas)?
c. Análisis de
riesgos del sector industrial específico de la organización.
d. Pre-evaluación de
requisitos reglamentarios
e. Selección
apropiada del equipo auditor para lograr los objetivos de la auditoría
f. Asignación del
tiempo adecuada
2) Técnica de auditoría:
a.
Enfocarse más a los procesos, y menos en los procedimientos. Algunos procedimientos
documentados, instrucciones de trabajo, listas de verificación, etc. pudieran
ser necesarios para la planeación y control de los procesos de la organización,
pero lo fundamental debe ser el proceso.
b.
Enfocarse más en los resultados, y menos en los registros. De la misma manera, algunos
registros pudieran ser necesarios para que la organización proporcione
evidencia objetiva de que los procesos son eficaces (generando los resultados
planificados) pero el auditor que agrega valor debe estar conciente de y dar
crédito a otras formas de evidencia.
c. Recuerde los 8 Principios de Gestión de
d.
Use el enfoque de “Planear – Hacer – Comprobar – Ajustar” para evaluar la
eficacia de los procesos de la organización.
i. ¿El proceso ha
sido planeado?
ii. ¿Se ha realizado de
acuerdo a lo planeado?
iii. ¿Se han logrado los resultados planificados?
iv. ¿Las oportunidades
de mejora han sido identificadas e implementadas?
- Corrigiendo no conformidades
- Identificando las causas raíz de los problemas e
implementando acciones correctivas
- Innovando
e. Adopte un enfoque “holístico” para la
recolección de evidencias durante la auditoría, en lugar de enfocarse en las
cláusulas individuales de la norma ISO 9001:2000.
3) Análisis y decisión
a. Ponga los hallazgos en perspectiva
(Evaluación de riesgo / “sentido común”).
b. Relacione los hallazgos al efecto sobre la
habilidad de la organización para proporcionar productos conformes (Vea la
norma ISO 9001:2000 cláusula 1.1).
4) Reporte y seguimiento
a. Uso sensitivo de los reportes de no
conformidad / observaciones / oportunidades de mejora
i. Pudiera requerirse un enfoque diferente dependiendo
de la madurez de la organización (Zonas 1, 2, 3 y 4), y de la actitud del
auditado hacia el proceso de auditoría
- Proactivo
- Reactivo
ii.
Asegurese de tomar en cuenta cualquier aspecto cultural
iii. ¿La solución propuesta por la
organización sera útil?
b. Los
reportes deben ser objetivos y enfocados a la “audiencia” correcta (La alta
dirección probablemente tendrá expectativas que son diferentes a aquellas de
las que tenga el representante de la dirección)
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
AUDITANDO
Y
La siguiente información se proporciona a los auditores que
realicen auditorias de certificación para guiarlos en el entendimiento de los requisitos
de competencia y eficacia del entrenamiento de la norma ISO 9001:2001.
Estos requisitos son usualmente auditados como parte del proceso
de realización de un producto y no de manera aislada. Sin embargo, se reconoce
que algunas organizaciones tendrán procesos de recursos humanos por separado
donde mucha de la evidencia necesaria se encontrará.
Es importante identificar las actividades típicas asociadas con la
competencia del personal y la eficacia de las acciones tomadas para satisfacer
las necesidades de competencia, para dar una guía a los auditores sobre el tipo
de evidencia que deben buscar y proporcionar ejemplos cuando sea apropiado.
Para
satisfacer los requisitos de la norma ISO 9001:2000 sobre los aspectos antes
mencionados, una organización necesitará hacer varias cosas:
§
Identificar que competencias son
requeridas por el personal que desarrolla el trabajo que pudiera afectar la
calidad
§
Identificar que personal que ya
realiza el trabajo tiene las competencias requeridas
§
Decidir que competencias adicionales
son requeridas
§
Decidir como esas competencias
adicionales se van a obtener – entrenando al personal (externamente o
internamente), entrenamiento teórico o práctico, contratando nuevo personal
competente, asignación del personal competente existente a diferentes tareas
§
Entrenar, contratar o reasignar
personal
§
Revisar la eficacia de las acciones
tomadas para satisfacer las necesidades de competencia
§
Revisar periódicamente la
competencia del personal
A través del proceso, se requiere que la organización mantenga los
registros apropiados de educación, entrenamiento, habilidades y experiencia.
Sin embargo, la norma ISO 9001:2000 no especifica como el proceso será
establecido o la naturaleza exacta de los registros a mantener.
Al auditar el cumplimiento de una organización con los requisitos
de competencia y evaluación del entrenamiento, un auditor típicamente debería
buscar evidencia de que los siguientes tópicos se han cumplido:
1 –
Una organización
necesita identificar que competencias son requeridas por el personal que
realiza el trabajo que afecta la calidad.
Directriz –
El objetivo del auditor
debe ser determinar si existe un enfoque sistemático establecido para
identificar esas competencias y verificar que el enfoque es eficaz. El
resultado del proceso pudiera ser una lista, un registro, una base de datos, un
plan de recursos humanos, un plan de desarrollo de competencias, un contrato,
un plan de proyecto o producto, etc.
Inicialmente se pudieran tener entrevistas con la alta dirección
para asegurar que ellos entienden la importancia de la identificación de las
competencias requeridas. Estas pudieran también ser una fuente potencial de
información para nuevas actividades o cambios en procesos que pudieran llevar a
competencias diferentes.
Una revisión de las competencias pudiera también ser necesaria
cuando se esta considerando un nuevo contrato o cotización y una evidencia de
esto pudiera encontrarse en los registros relacionados. Los requisitos de
competencias pudieran estar incluidos en documentos de contrato donde las
actividades de los subcontratistas pueden tener un impacto en los procesos y/o
características de calidad del producto.
Los auditores necesitan determinar si la organización ha
identificado competencias nuevas o necesidades de cambios en ellas durante las
auditorias de seguimiento.
2
– ¿Se asignan personas
competentes a aquellas actividades necesarias para controlar las
características de calidad de sus procesos y productos?
Directriz –
Verifique que alguna forma de evaluación de proceso está
establecida para asegurar que las competencias son apropiadas a las actividades
de la organización y de que el personal seleccionado como competente haya
demostrado esas competencias. También, el proceso debe asegurar que ninguna
deficiencia quede sin una acción y la eficacia del personal sea medida.
Verifique que las actividades que afectan la calidad sean desarrolladas por
personas seleccionadas como competentes. Se debe obtener evidencia durante la
auditoría con un énfasis en aquellos procesos, actividades, tareas y productos
donde la intervención humana pudiera tener un impacto mayor. El auditor pudiera
revisar descripciones de puesto, probar o inspeccionar actividades, dar
seguimiento a las actividades, ver los registros de las revisiones por la
dirección, las definiciones de responsabilidades y autoridades, los registros
de las no conformidades, los reportes de auditorías, las quejas de los
clientes, los registros de validación de procesos, etc.
3- La organización necesita
evaluar la eficacia de las acciones tomadas para satisfacer las necesidades de
competencia.
Directriz –
La organización pudiera utilizar varias técnicas incluyendo
“actuación”, revisión de colegas, observación, revisiones de los registros de entrenamiento
de los empleados, entrevistas (ver ISO 19011 Tabla 2 para más ejemplos). El
método de evaluación particular más apropiado dependerá de muchos factores. Por
ejemplo, solo verificar que un curso de entrenamiento se terminó exitosamente,
se pudieran revisar los registros de entrenamiento pero esto solamente no
proporciona evidencia de que el entrenado sea competente. Sin embargo este
mismo método pudiera no ser aceptable para evaluar si un auditor se desempeña
satisfactoriamente o no durante una auditoría y esto pudiera requerir de
observación, revisión por colegas, entrevistas, etc. La organización pudiera
también demostrar esto a través de una combinación de educación, entrenamiento
y/o experiencia de trabajo.
4 –
Mantenimiento de
competencia.
Directriz – El auditor necesita verificar que está implementada alguna forma eficaz de dar seguimiento al proceso y se actúa así. Algunas maneras de hacer esto incluye un proceso continuo de desarrollo profesional como el descrito en la norma ISO 19011, evaluaciones regulares del personal y su desempeño y la inspección, prueba o auditoría regular de producto de los que los individuos o grupos son responsables. Los cambios frecuentes en requisitos de competencia pudiera indicar que una organización es proactiva en mantener los niveles de desempeño de su personal.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditando los requisitos reglamentarios
Es totalmente responsabilidad
de la organización el identificar y describir como su SGC cumple con los
requisitos reglamentarios aplicables a sus productos y servicios.
La organización debe
demostrar que los requisitos reglamentarios aplicables a sus productos y servicios
han sido propiamente identificados, están disponibles y son de fácil
recopilación.
Los auditores necesitan
estar concientes de los requisitos reglamentarios generales y específicos
aplicables a los productos incluyendo los del campo de aplicación del SGC para
poder hacer un juicio de qué tanto es adecuado el SGC establecido por la
organización para cumplir con esos requisitos. Estos requisitos necesitan estar
identificados e integrados en la gestión de recursos y las actividades de
realización del producto de la organización.
Durante la fase de
preparación de la auditoría, el equipo auditor debe obtener de fuentes internas
o externas la información relevante sobre los requisitos reglamentarios
aplicables a los productos cubiertos por el alcance de la certificación.
Durante la fase de
auditoría, el equipo auditor debe:
§
Asegurar que la organización tiene
una metodología establecida para la identificación y actualización de los
requisitos reglamentarios aplicables.
§
Asegurar que estos requisitos reglamentarios
son utilizados como “entradas de proceso” cuando se da seguimiento a las
“salidas de los procesos” para ver su cumplimiento.
§
Asegurar que cualquier declaración
de cumplimiento a normas, requisitos regulatorios, etc. está demostrada
apropiadamente por la organización.
§
Levantar una no conformidad si se
encuentra evidencia, durante la auditoría, de que una información
específica sobre requisitos reglamentarios no fue tomada en cuenta.
§
Levantar una no conformidad si se
identifica directamente un no cumplimiento con estos requisitos.
Los auditores deben
evitar hacer declaraciones acerca de qué requisitos reglamentarios son
aplicables a los productos o servicios de la organización, o sobre los métodos
de cumplimiento, para prevenir posibles responsabilidades legales.
Se pueden levantar no
conformidades solamente en el caso de identificar deficiencias en el sistema o
violaciones directas con respecto a requisitos reglamentarios aplicables a los
productos o servicios de la organización.
Sin
embargo, si se detecta de manera coincidental durante la auditoría una no
conformidad con otro tipo de requisitos reglamentarios (por ejemplo de salud e
higiene ocupacional, ambiental, etc.), este hecho no puede ser ignorado por el
equipo auditor y debe hacérselo notar a la alta dirección – para que tome las
medidas necesarias - y a la dirección
del Cuerpo de Certificación, para su información, utilizando un modo de
información separado del reporte de auditoría.
Traducción libre de NC. No oficial -Documentos oficiales disponibles en: www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditando la política y
los objetivos de la calidad
Auditando la política de calidad
La política de calidad y su despliegue eficaz
solamente se puede valorar basándose en los resultados generales de la
auditoría.
Los métodos de auditoría deben incluir:
§
Entrevista con
la alta dirección para entender su enfoque y compromiso hacia la calidad.
§
Evaluación, a
través de los registros de las revisiones por la dirección, el compromiso e
involucramiento de la alta dirección en el establecimiento, implementación,
seguimiento y actualización de la política de calidad.
§
Valorar si la
alta dirección ha “traducido” eficazmente
§
Conducir
entrevistas con el personal para verificar si ellos han tomado la conciencia
apropiada, el entendimiento y conocimiento del modo como la política de calidad
de la organización se relaciona con su propia actividad, sin
importar los términos utilizados por esas personas para expresar su
entendimiento.
§
Buscar la
evidencia de la difusión eficaz de la política de calidad por una comunicación
apropiada.
El auditor necesita verificar que los Objetivos de la
calidad generales de la organización han sido definidos; que ellos reflejan la
política de calidad, y son coherentes e integrados con los objetivos generales
del negocio, incluyendo las expectativas de los clientes. El equipo auditor
debe verificar que existe una alineación sustancial y compatibilidad entre los
objetivos de la calidad y los objetivos generales del negocio. Si este no es el
caso, los auditores deben analizar más a fondo el compromiso de la alta
dirección con la calidad.
Los Objetivos de la calidad necesitan ser medibles y
estar documentados.
No existe un modo
específico de documentar los objetivos de la calidad, estos pudieran aparecer
en los Planes de Negocio, resultados de las revisiones por la dirección,
Presupuestos anuales, etc. ..... Depende de cada equipo auditor el
autosatisfacerse de que los objetivos estén adecuadamente documentados.
Los auditores deben obtener evidencia del
modo en que los Objetivos de la calidad estén diseminados en cascada de manera
apropiada a través de la estructura organizacional y los procesos, ligando los
objetivos estratégicos generales con los objetivos gerenciales y hasta los
objetivos operacionales específicos.
Es recomendable que los objetivos de la
calidad documentados sean examinados en la etapa de revisión documental de la
auditoría.
Antes del final de la auditoría, el
equipo auditor debe satisfacerse de que los objetivos de la calidad son
realistas y que la organización ha asignado al personal responsable los
recursos apropiados para cumplir sus objetivos. Es apropiado muestrear estos
objetivos en todos los niveles de la organización.
Los objetivos de la calidad no son
estáticos y necesitan actualizarse a la luz del clima del negocio actual y la
búsqueda de la mejora continua. El equipo auditor debe verificar si el
desempeño global de la organización refleja la directriz de la política de
calidad y cumple razonablemente los objetivos de la calidad.
Los auditores
deben tener en mente que los objetivos pueden ser medidos de manera
cuantitativa o cualitativa. También deben recordar que existe una liga clara
entre el aspecto dinámico de la revisión de la política de calidad y los
objetivos de la calidad con el compromiso de la organización con la mejora
continua.
Traducción libre de NC. No oficial
-Documentos oficiales disponibles en:
www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditando el control de los dispositivos de seguimiento y
medición
La información siguiente se
provee como guía para auditar los procesos asociados con el control de los
dispositivos de seguimiento y medición, así como para ayudar en la evaluación
de justificaciones para la exclusión de la cláusula 7.6 del alcance del sistema
de gestión de calidad de una organización.
Este documento provee
directrices para auditar el control de dispositivos físicos y no para ser usado
por evaluar la validez de salidas intangibles por atributos cualitativos de
procesos tales como la educación, adiestramiento y estudios de satisfacción de
cliente. Cuando los exámenes, las encuestas, los cuestionarios para evaluación
de desempeño, etc. sean considerados como “dispositivos de seguimiento” se
sugiere que deban ser controlados (y
auditados) como parte de la validación de los procesos (vea cláusula
7.5.2).
Cuando se auditan los
procesos de seguimiento y medición, es importante para los auditores entender
la diferencia entre “dar seguimiento”
y “medir”:
·
dar seguimiento implica observación, supervisión, mantenimiento bajo revisión (usando
dispositivos de seguimiento); pudiendo involucrar la medición o el ensayo a
intervalos, sobre todo con el propósito de regulación o control.
·
medir
considera
la determinación de una cantidad física, magnitud o dimensión (usando equipos
de medición).
Mientras "equipo de
medición" se define en ISO 9000 cláusula 3.10.4 como "instrumento de
medición, software, patrón de medición, material de referencia o equipos
auxiliares o combinación de ellos necesarios para llevar a cabo un proceso de
medición”, la norma sólo exige calibrar el "equipo de medición” cuando se
usa con el propósito de medir "… para proporcionar evidencia de la
conformidad del producto con determinados requisitos", o bien del proceso.
Los equipos y los
dispositivos pueden usarse para indicar, dar seguimiento o medir. Un mismo
equipo podría ser empleado para las tres funciones.
Por ejemplo, en algunas
industrias, un manómetro puede usarse:
·
como un
indicador (por ejemplo, para asegurarse de que hay presión);
·
como un
dispositivo de seguimiento (por ejemplo, para asegurarse de que la presión es
estable y el proceso está bajo control); y
·
como equipo de
medición (por ejemplo, dónde el valor exacto de la presión sea importante para
la calidad de producto).
Sin embargo, el nivel de
control depende del uso previsto, el que determina si debe o no calibrarse o
verificarse. La profundidad y grado de tal confirmación puede variar,
dependiendo de la naturaleza de los productos, servicios y riesgos
relacionados.
En aquellos casos donde la
organización hace uso de equipos de medición, debe obtenerse evidencia de que
las necesidades metrológicas relacionadas con la producción o los procesos de
servicio han sido propiamente identificadas/especificadas y que los sistemas de
medición se han diseñado, operado y mantenido de forma tal, que satisfagan las
necesidades metrológicas aplicables.
Los auditores deben
confirmar que, además de proporcionar los registros de calibración necesarios y
el aseguramiento de la incertidumbre y trazabilidad relacionadas de las
mediciones, la organización sea consciente de, y haya implementado, como le sea
apropiado, un sistema de confirmación metrológica como se describe en ISO
10012, adecuado a la extensión y tipos de mediciones realizados.
De lo dicho anteriormente
se desprende que la organización debe ser capaz de decidir si puede excluir o
no, los requisitos de la cláusula 7.6, de forma total o parcial.
Explicaciones adicionales
y ejemplos se brindan en el Manual de
Traducción libre
de NC. No oficial -Documentos oficiales disponibles en: www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Uso eficaz de
la norma ISO 19011
La norma ISO 19011:2002 ha
reemplazado a la serie de normas ISO 10011 y proporciona directrices para
auditar sistemas de gestión de calidad. La norma contiene opciones relativas a
métodos de auditoría y competencias de los auditores pero el contenido no es
mandatorio. La directriz tiene la intención de ser flexible y la aplicación
puede diferir de acuerdo al tamaño, naturaleza y complejidad de la organización
a ser auditada. Es decisión de cada cuerpo de certificación de tercera parte
utilizar las directrices que considere apropiadas a sus necesidades y
relevantes a sus prácticas propias de trabajo.
La norma se divide en
varias secciones incluyendo las siguientes:
Principios de auditoría
El auditor debe estar familiarizado
con los 5 principios de auditoría y aplicarlos al proceso de auditoría.
Gestión de un programa de auditoría
Esta será generalmente
responsabilidad de la dirección del cuerpo de certificación de tercera parte y
no del auditor individual. Los auditores deben estar concientes que los
programas de auditoría son seguidos y revisados a intervalos apropiados. Los
auditores deben proporcionar datos de entrada para la mejora de los programas
de auditoría.
Actividades de auditoría
Esta directriz enfatiza la
importancia de y las técnicas para la planificación, conducción y reporte de
una auditoría y es de particular relevancia para el auditor. Los auditores
deben estar familiarizados con la sección 6 de la norma ISO 19011.
Competencia y evaluación de los
auditores
La directriz sobre la competencia y
evaluación de los auditores da un nuevo énfasis en la importancia de la
competencia del individuo y del equipo auditor en vez del criterio de
cualificación para auditores que estaba en la norma ISO 10011-2.
La competencia ahora es definida
como los atributos personales y aptitud demostrada para aplicar conocimientos y
habilidades. Se da ahora, menos importancia en los niveles de educación
prescritos, la experiencia de trabajo y auditoría y número de auditorías
realizadas. Estas ahora se utilizan como entradas a los conocimientos y
habilidades necesarias para la competencia de un auditor.
Mucho de esta
directriz será utilizada por los cuerpos de certificación de tercera parte
cuando establezcan sus propios criterios de competencia para los auditores. Sin
embargo, los auditores individuales deben estar concientes del contenido de
esta sección de modo que puedan mantener, mejorar y trabajar dentro de su
competencia profesional.
Se puede
encontrar ayuda práctica a través de las directrices y se dan ejemplos y
clarificaciones adicionales en varios tópicos aunque algunos no pudieran ser
aplicables a auditorías de tercera parte.
Traducción libre
de NC. No oficial -Documentos oficiales disponibles en:
www.iaf.nu y
www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditando los procesos de
retroalimentación del cliente
1) Introducción
El proceso
de retroalimentación del cliente es una parte crítica del sistema de gestión de
la calidad, y por lo tanto debe recibir una atención adecuada durante una
auditoría de tercera parte. La retroalimentación del cliente es uno de los
indicadores primarios de desempeño que puede ser utilizado para juzgar la
eficacia general del SGC. Por lo tanto, es importante para el auditor verificar
que:
a) Las
entradas a este proceso incluya datos relevantes, representativos y confiables.
b) Estos
datos se analizan eficazmente, y
c) La
salida de este proceso proporciona información útil para la revisión por la
dirección y otros procesos del SGC, para aumentar la satisfacción del cliente y
llevar hacia la mejora continua.
2) ¿Cuáles son los requisitos?
2.1) El objetivo
general de la norma ISO 9001:2000, como lo establece la cláusula 1.1 es
especificar los requisitos para un sistema de gestión de la calidad para cuando
una organización:
(a)
necesita demostrar su capacidad para proporcionar de forma coherente productos
que satisfagan los requisitos del cliente y los reglamentarios aplicables,
y
(b)
aspira a aumentar la satisfacción del cliente a través de la aplicación
eficaz del sistema, incluidos los procesos para la mejora continua del sistema
y el aseguramiento de la conformidad con los requisitos del cliente y los
reglamentarios aplicables.
2.2) La cláusula 7.2.3 requiere que la organización “determinar
e implementar disposiciones eficaces para la comunicación con los clientes,relativas
a ………… la retroalimentación del cliente, incluyendo sus quejas.”
2.3) La cláusula 8.2.1 de la norma ISO 9001:2000
establece:
“Como una de las medidas del desempeño del sistema de
gestión de la calidad, la organización debe realizar el seguimiento de la
información relativa a la percepción del cliente con respecto al
cumplimiento de sus requisitos por parte de la organización. Deben determinarse
los métodos para obtener y utilizar dicha información.”
El documento de guía sobre terminología del
ISO/TC176 (ISO/TC176/SC2/N526R) enfatiza
que dar seguimiento significa “observar, supervisar y mantener bajo
revisión; medir o probar a intervalos”. Es importante que los auditores
reconozcan que no hay un requisito específico en la norma ISO 9001:2000 en su cláusula 8.2.1 para que
la organización realice encuestas formales de satisfacción del cliente, u otras
medidas de satisfacción del cliente, aunque esto puede obviamente ser una
herramienta útil en el seguimiento de las percepciones del cliente. Por eso es
importante que la organización trate de ver las cosas desde la perspectiva del
cliente, y de seguimiento a las percepciones del cliente; La medición de
la satisfacción del cliente puede ser apropiada en algunas situaciones,
pero este no es un requisito directo de la norma.
NOTA: Además
de estas referencias específicas a los procesos de retroalimentación del
cliente, hay varias referencias indirectas a través de toda la norma, de las
que el auditor necesita tomar en cuenta. Algunos ejemplos incluyen la
retroalimentación como parte del proceso de diseño y desarrollo; proceso de
validación y otros.
3) ¿Que debe ser cubierto cuando se audita los
procesos de retroalimentación del cliente?
La retroalimentación del cliente es un proceso.
Necesitamos auditarlo como un proceso, no como una “cláusula de
la norma”. Necesitamos evaluar el modo en como el proceso es gestionado (ver la
cláusula 4.1.c de la norma ISO 9001:2000, y su habilidad para proporcionar
información significativa con la cual juzgar la eficacia general
del SGC. El definir el modo en el que la organización obtiene esta
retroalimentación (“el método) es decisión de la organización
El
auditor debe por lo tanto estar atento a los muchos factores que pueden afectar
el enfoque de la organización, y debe reconocer que no hay una “receta” dada.
Debe entonces tomar en consideración factores como:
§
el tamaño y
complejidad de la organización
§
el grado de
sofisticación de los productos y clientes
§
el riesgo asociado
al producto
§
la diversidad de la
base de clientes
3.1)
Antes de auditar el proceso de retroalimentación del cliente (fase de
preparación)
El auditor necesita estar atento a
las características específicas de los productos de la organización que
pudieran tener un impacto en la satisfacción del cliente. Durante la auditoría
el auditor debe estar alerta de indicadores que pudieran sugerir la
satisfacción o no satisfacción del cliente y que pudieran servir como entrada a
la auditoría del proceso de retroalimentación del cliente. Algunas buenas
fuentes de esta información pudiera incluir, por ejemplo:
§
Bienes devueltos
por el cliente;
§
Reclamos de
garantía;
§
Facturas revisadas;
§
Notas de crédito;
§
Artículos
disponibles;
§
Sitios web de
clientes;
§
Observación directa
de, o comunicación con el cliente (por ejemplo en una organización de
servicio).
3.2)
Durante el proceso de evaluación
Estos son algunos puntos que un auditor debe cubrir
durante una auditoría al proceso de retroalimentación del cliente:
a)
¿cuál es el resultado deseado de este proceso?¿qué información está disponible
sobre percepciones del cliente?¿cómo es utilizada esta información por la
dirección para iniciar mejoras al producto, los procesos y el SGC?
• ¿Están
cubiertos todas las categorías de clientes en esta información? Es importante
recordar que la organización pudiera tener más de una categoría de clientes –
ver la definición de “cliente” en la norma ISO 9000:2000 cláusula 3.3.5. Por
ejemplo, un fabricante pudiera vender a distribuidores, que venden a
detallistas, que venden al público en general. En este caso la organización
puede necesitar cubrir los tres tipos de clientes y ellos pueden tener
diferentes percepciones. La organización puede estar satisfaciendo a un grupo y
quedando mal con otro.
b)
¿como se recolectan los datos que alimentan el proceso?
Hay muchas maneras en las que una organización puede
dar seguimiento a las percepciones de sus clientes, y el auditor debe evitar
las ideas preconcebidas acerca de cómo se debe hacer esto. Algunos ejemplos de
técnicas que la organización puede usar incluye:
§
evaluaciones cara a cara, que pueden ser apropiadas en muchas
organizaciones de servicio como hoteles – “¿cómo estuvo su estancia con
nosotros?” o restaurantes “espero que haya disfrutado su comida”
§
llamadas telefónicas o visitas realizadas periódicamente o
después de una entrega de productos o servicios
§
cuestionarios o encuestas realizadas por la misma
organización, o
por
investigadores de mercados independientes
§
otros
contactos con clientes, por ejemplo por personal de servicio o instalación
§
investigaciones internas entre el personal de la organización
que tiene contacto con los clientes,
§
evaluación de negocios repetidos
§
seguimiento a cuentas por cobrar, reclamos de garantía, etc.
§
análisis de quejas de clientes
Frecuentemente las quejas son la
única retroalimentación espontánea recibida de los clientes, y estas
deben ser analizadas para buscar tendencias, quejas clave, impactos, etc. Debe
resaltarse, sin embargo, que las quejas de los clientes pueden no ser la única
entrada para dar seguimiento a las percepciones de los clientes. También , el
auditor debe evitar llegar a conclusiones solo por ver quejas específicas e
individuales – estas deben siempre ser puestas en contexto en su impacto
general sobre el SGC.
c)
¿Qué tan confiable es la información?
§
En un mundo ideal,
la organización debe dar seguimiento a las percepciones de todos sus clientes,
pero el costo de hacer esto pudiera ser prohibitivo. Por lo tanto es necesario
verificar el criterio que la organización ha utilizado para el muestreo de sus
clientes, para asegurar que es representativo y refleja el riesgo hacia la
organización y hacia sus clientes.
§
El auditor debe asegurarse
de verificar la información proporcionada comparándola con otra evidencia
obtenida durante el curso de la auditoría (ver 3.1)
§
En algunos casos
pudiera ser apropiado para el auditor verificar la información directamente con
los clientes de la organización, cuidando tener la diplomacia requerida cuando
se hace esto.
d) ¿Cómo
se analizan los datos?
§
La simple
recolección de datos sobre las percepciones de los clientes no es suficiente –
el auditor debe dar seguimiento al proceso, para verificar como se analizan los
datos (ver la cláusula 8.4 de la norma ISO 9001:2000), y que conclusiones se
hacen con respecto a la eficacia del SGC.
·
Hay alguna
tendencia?
·
La situación es
estable, mejora o se deteriora?
·
Las necesidades y
expectativas de los clientes están cambiando?
·
Aunque no es un
requisito de la norma ISO 9001:2000, pudiera ser apropiado preguntar a la
organización sobre las comparaciones de industria o actividades de
“benchmarking”, para poner en perspectiva la retroalimentación del cliente.
e) ¿Cómo se retroalimenta la
información generada por este proceso al SGC como un todo?
·
Las organizaciones
deben utilizar los resultados del proceso de retroalimentación de los clientes
para disparar acciones correctivas o preventivas y como uno de los indicadores
generales del desempeño del SGC. El modo de cómo estos procesos interactúan
debe ser sujeto de auditoría.
·
El auditor debe ser
capaz de reconocer que el resultado del proceso de retroalimentación del
cliente forma una entrada importante para otros procesos del SGC, como el
análisis de datos, procesos de revisión por la dirección y mejora continua.
·
Un auditor que
“agrega valor” debe tratar de asegurar que la organización reconozca los
beneficios que puede proporcionar un buen proceso de retroalimentación de los
clientes y promoverá (pero no puede requerir) que la organización piense más
allá de simplemente “cumplir los requisitos de la norma”
f) ¿Cuales
son las ligas con otros procesos del SGC?
El
auditor debe reconocer que el proceso de retroalimentación del cliente tiene
ligas importantes e interfases con varios procesos del SGC que incluyen, pero
no están limitados a las siguientes cláusulas de la norma:
·
5.6 Revisión por la dirección
·
7.5.2 Validación de procesos
·
7.2.3 Comunicación con el cliente
·
7.3.6 Validación de diseño y desarrollo
·
7.3.7 Cambios al diseño y desarrollo
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libre de NC. No oficial -Documentos oficiales disponibles en: www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Documentando una no conformidad
El enfoque de cualquier auditoría a un
sistema de gestión consiste en determinar si el sistema de gestión ha sido
desarrollado, es eficazmente implementado y se mantiene. Una organización es
certificada en base a que se ha implementado eficazmente un sistema de gestión,
que es conforme con los requisitos de la norma ISO 9001:2000. Por lo tanto el
énfasis de una auditoría de sistema de gestión debe estar en verificar la
conformidad, no en documentar no conformidades. Los auditores deben mantener un
enfoque positivo y ver los hechos y no las faltas.
Sin embargo,
cuando la evidencia de auditoría determina que existe una no conformidad,
entonces es muy importante documentar bien la no conformidad. ¿Qué es no
conformidad?, de acuerdo a la definición en la norma ISO 9000: 2005 (3.6.2),
una no conformidad es un incumplimiento de un requisito. Hay tres partes
en una no conformidad bien documentada:
·
la evidencia
de auditoría que soporta los hallazgos del auditor;
·
el requisito
contra el cual la no conformidad se detecta;
·
el enunciado
de la no conformidad.
Si
no hay
evidencia – no hay no conformidad. Si hay evidencia – esta debe ser documentada
como una no conformidad en vez de ser suavizada con otra clasificación (por
ejemplo, “observaciones”, “oportunidades de mejora”, “recomendaciones”, etc.)
Estas son las tres partes de una no conformidad a ser
documentadas, en la práctica real durante una auditoría, la primer parte a ser
identificada y documentada será la evidencia de auditoría. El auditor
competente observará situaciones que el o ella “sienten” que es una no
conformidad, aunque en ese punto en el tiempo, el auditor pudiera no estar 100
por ciento seguro. El auditor competente documentará la evidencia de auditoría,
en sus notas de auditoría como una no conformidad potencial, y buscará caminos
de auditoría adicionales para confirmar si es una no conformidad. La evidencia
de auditoría debe ser documentada con suficiente detalle para que la
organización auditada pueda encontrar y confirmar exactamente lo que el auditor
ha observado.
La siguiente cosa que el
auditor necesitará hacer es identificar y registrar el requisito específico que
no ha sido cubierto. Recuerde, una no conformidad es un incumplimiento de un
requisito, por lo que si el auditor no
puede identificar el requisito, entonces el auditor no puede levantar
una no conformidad. Por ejemplo el
requisito pudiera estar especificado en la norma ISO 9001:2000, en el sistema
de gestión de la organización (requisitos internos), en las regulaciones
legales aplicables, o por los clientes de la organización. Una vez que el
requisito específico es confirmado, este necesita ser documentado. Esto puede
ser tan simple como establecer la norma y la cláusula. Sin embargo, si el
requisito específico que es aplicable a la evidencia de la auditoría es parte
de una cláusula de la norma con varios requisitos, entonces el auditor debe,
además de citar la norma y la cláusula, escribir las palabras específicas del
requisito que es aplicable a la evidencia de la auditoría.
Ahora viene la parte más importante de
documentar una no conformidad, que es el escribir una declaración de la no
conformidad. El enunciado de la no conformidad lleva a la organización al
análisis de la causa, la corrección y la acción correctiva. El enunciado de
la no conformidad debe ser genérico y relacionado con el punto del sistema. El
enunciado de la no conformidad debe ser capaz de expresarse en una, o cuando
mucho, dos oraciones. El enunciado de la no conformidad no debe ser una
repetición de la evidencia de la auditoría o usado en lugar de la evidencia de
auditoría.
Para resumir,
una no conformidad bien documentada tendrá tres partes: la evidencia de
auditoría, el requisito y el enunciado de la no conformidad. Con las tres
partes de la no conformidad bien documentadas, el auditado o, cualquier otra
persona con conocimientos suficientes podrá ser capaz de leer y entender la no
conformidad. Esto servirá también como un registro útil para futuras
referencias.
Traducción libre de NC. No oficial -Documentos oficiales disponibles en: www.iaf.nu y www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Guía
para la revisión y cierre de las no conformidades
Introducción
El valor que puede proporcionarse a una organización
puede ser aumentado o disminuido por la revisión que un auditor conduce a la
respuesta de la organización a una no conformidad, así como al proceso de
“cierre” que sea aplicado. Un auditor agregará valor asegurándose de que la
organización ha cubierto satisfactoriamente la corrección / el análisis de
causas y la acción correctiva, ya que esto aumentará la probabilidad de que la
organización logre la satisfacción del cliente.
Este documento proporciona una directriz para ayudar
a los auditores en el proceso de revisar y cerrar las no conformidades
levantadas en las auditorías.
Revisión de acciones en respuesta a una no
conformidad
Los auditores de sistemas de gestión
son responsables de revisar la respuesta a las no conformidades y verificar la
eficacia de las acciones tomadas.
Debe haber
tres partes en la respuesta de la organización a una no conformidad:
|
• corrección,
• análisis de la causa, y
• acción correctiva.
|
o |
• análisis de causa,
• corrección, y
• acción correctiva
|
(Nota; se dan dos secuencias diferentes ya que la
correcta a seguir pudiera depender del tipo de producto, o situación de la no
conformidad. Sin embargo, las tres partes para resolver una no conformidad son
las mismas en cada caso. Por ejemplo, para software, es inconveniente la
implementación de una corrección hasta que la causa sea conocida.
Alternativamente, como un ejemplo de hardware, si una luz de advertencia de “zapatas
desgastadas” se ilumina en un vehículo y usted inmediatamente implementa la
corrección de reemplazar las zapatas antes de examinar si el sensor falló,
pudiera fallar al resolver el problema y habrá desperdiciado tiempo y
recursos.)
La fuente
que autoriza a realizar el enunciado inicial son algunas definiciones
pertinentes en la norma ISO 9000: 2000.
No conformidad: incumplimiento de un requisito (ISO 9000:2005, cláusula 3.6.2)
Corrección: acción tomada para eliminar una no
conformidad detectada (ISO 9000:2005, cláusula 3.6.6)
Acción correctiva: acción tomada para eliminar la
causa de una no conformidad detectada u otra situación indeseable (ISO 9000:
2005, cláusula 3.6.5)
Cuando se detecta una no
conformidad cabe esperar tanto la corrección como la acción correctiva.
La
“corrección” es una acción para eliminar una no conformidad detectada, Por
ejemplo, la corrección pudiera involucrar el reemplazo del producto no conforme
con un producto conforme o reemplazar un procedimiento obsoleto con la versión
vigente, etc.
La definición de “acción
correctiva” es “acción para eliminar la causa de la no conformidad detectada”.
La acción correctiva no puede ser tomada sin primero hacer una determinación de
la causa de la no conformidad. Existen muchos métodos y herramientas
disponibles para determinar la causa de una no conformidad, desde una simple
tormenta de ideas hasta técnicas más complejas de solución sistemática de
problemas (por ejemplo, análisis de
causas raíz, diagramas de espina de pescado, “los cinco por qué”, etc.). Un
auditor debe estar familiarizado con el uso apropiado de estas herramientas. La
extensión y eficacia de la acción correctiva depende de la identificación de la
verdadera causa raíz. En algunos casos esto ayudará a una organización a
identificar y minimizar no conformidades similares en otras áreas.
Al revisar la respuesta
de una organización a una no conformidad, el auditor debe confirmar que la
documentación y la evidencia objetiva para las tres partes – corrección,
causa y acción correctiva -se proporcionan por la organización, y son
apropiadas, antes de aceptar la respuesta. Elementos importantes a verificar en
el proceso de revisión incluyen:
§
declaraciones de acciones; ¿son
claras y concisas?
§
descripciones de acciones; ¿son
completas y refieren con precisión documentos, procedimientos específicos, etc.
según sea apropiado?
§
el uso de la forma verbal en pasado
(fue, estuvo, ha sido), como un indicador de que las acciones tomadas han sido
completadas.
§
la fecha de terminación de las
acciones correctivas; fechas pasadas deben encontrarse como indicador de que
las acciones han sido tomadas (las fechas que indican acción futura no son una
buena práctica).
§
evidencia que soporte el hecho de
que la acción correctiva ha sido total y eficazmente implementada y que la
acción correctiva ha sido desempeñada en la forma en que estaba descrita.
Adicionalmente, el
auditor debería verificar que la organización se ha asegurado que la acción
correctiva tomada no ha creado por si misma mayores problemas relacionados con
la calidad del producto o la implementación del SGC.
Debe notarse que tanto
la corrección como la acción correctiva no son siempre apropiadas y que la
corrección o la acción correctiva por si solas pudieran ser suficientes. Esto
pudiera suceder, por ejemplo, en casos en que se puede demostrar que la no
conformidad fue absolutamente accidental, y la probabilidad de que vuelva a
ocurrir es muy baja.
La acción correctiva
eficaz debe prevenir que la no conformidad vuelva a ocurrir eliminando la
causa. Sin embargo, la acción correctiva no debe confundirse con la acción
preventiva. La definición de acción preventiva es como sigue:
Acción preventiva: acción para eliminar la causa de
una no conformidad potencial o una situación indeseable (ISO
9000:2005, cláusula 3.6.4)
Se debe notar que la
acción preventiva por la naturaleza de su definición no es aplicable a no
conformidades ya detectadas. Sin embargo un análisis de sus causas pudiera
identificar no conformidades potenciales en una escala más amplia en otras
áreas de la organización y proporcionar una entrada para una acción preventiva.
Cierre de no conformidades
Ya que las no
conformidades tienden a ser individuales en su naturaleza, se puede utilizar
una amplia variedad de métodos o actividades para cerrarlas. Por ejemplo,
algunas requerirán un examen directo en el lugar (lo que pudiera requerir la
necesidad de visitas adicionales al lugar), mientras otras pudieran cerrarse de
manera remota (por la revisión de documentación relevante que se envíe como
evidencia).
Antes de decidir el
acuerdo para cerrar una no conformidad, el auditor líder (o auditor cuando
actúa solo) debería revisar lo que la organización hizo con respecto a la
corrección / análisis de causa y los resultados logrados a través de la acción
correctiva. El auditor líder necesita asegurarse de que existe evidencia
objetiva (incluyendo documentación de soporte) para demostrar que la acción
correctiva descrita ha sido completamente implementada y es eficaz en prevenir
que la no conformidad vuelva a ocurrir. Solamente cuando la situación sea
satisfactoria debería cerrarse la no conformidad.
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www.iaf.nu y
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditoría de la acción
preventiva
1)
Introducción
ISO
9000:2000, cláusula 3.6.4, define la acción preventiva como la “acción para
eliminar la causa de una no conformidad potencial u otra situación potencial no
deseada”.
Esto
se puede considerar como una acción adoptada para evitar que se presente una no
conformidad. Sin embargo, si no hay una no conformidad con la cual empezar y si
la acción preventiva es eficaz, se mantendrá el status quo. Esto origina
la dificultad de auditar un proceso para el cual la salida deseada es mantener
el status quo.
Con
frecuencia existe confusión sobre las diferencias entre los términos
corrección, acción correctiva y acción preventiva (por favor consulte ISO
9000:2000 para sus definiciones formales) y también con relación a las
actividades de una organización con respecto a cada una de ellas.
La
auditoria de los procesos de corrección y acción correctiva de la organización es
relativamente sencilla porque los resultados y la eficacia de estos procesos
por lo general están bien definidos (es decir, si la organización ya ha
identificado una no conformidad, es relativamente fácil para un auditor evaluar
el proceso utilizado por la organización, o que se planifica por usar para
corregirla y si esto será o no eficaz para evitar que se vuelva a presentar la
no conformidad); no obstante, la auditoría de los procesos de acción preventiva
usualmente es más compleja.
2)
Guía de auditoria
2.1) ISO 9001:2000
requiere que la organización tenga un procedimiento documentado para la acción
preventiva.
Nota: Se acepta la combinación de procedimientos
documentados de acción correctiva y acción preventiva en un solo documento del
SGC, pero no es recomendable. Si están combinados, entonces es importante que
el auditor verifique que la organización entiende claramente la diferencia
entre el propósito de las acciones correctivas y preventivas.
2.2)
La norma exige que este procedimiento documentado incluya:
a) Cómo determina la organización las no conformidades
potenciales y sus causas.
Los ejemplos comunes incluyen los siguientes:
·
Análisis de tendencia para las características de los
procesos y los productos (resultado del proceso de análisis de datos). Una
tendencia hacia el empeoramiento puede indicar que si no se adopta ninguna
acción, podría presentarse una no conformidad.
·
Alarmas para brindar advertencia temprana de que se
aproximan condiciones operativas “fuera de control”.
·
Monitoreo de la percepción del cliente mediante
sistemas de retroalimentación tanto formales como informales.
·
Análisis de tendencias para la capacidad de los
procesos, usando técnicas estadísticas.
·
Análisis de modo de falla y efecto continuos para los
procesos y los productos (este es un requisito de ISO/TS 16949, por ejemplo,
para la industria automotriz).
·
Evaluación de las no conformidades que hayan ocurrido
en circunstancias similares, pero para otros productos, procesos, u otras
partes de la organización o incluso en otras organizaciones.
·
Planificación completa de actividades tanto para
situaciones predecibles (por ejemplo, debido a expansión, mantenimiento o
cambios de personal - véase ISO 9001, cláusula 5.4.2b)) como impredecibles (por
ejemplo, fenómenos naturales como huracanes, terremotos, inundaciones etc.).
·
ISO 9004:2000, cláusula 8.5.3, Prevención de
pérdidas (Loss prevention) suministra otros ejemplos
(Nota: esta directriz de ISO 9004 no es obligatoria).
b) Una evaluación de la necesidad de acción preventiva.
Los métodos empleados en la evaluación podrían incluir:
·
Enfoques de análisis de riegos.
·
Análisis del modo de falla y efecto, tal como ya se
mencionó en (a).
(Nota:
ninguno de estos enfoques o metodologías son requisitos de ISO 9001:2000.)
c) Cómo determina la organización la acción que se requiere y
cómo se implementa.
Un auditor debería buscar evidencia de que:
·
la organización ha analizado las causas de las no
conformidades potenciales (el uso de diagramas de causa y efecto y otras
herramientas de calidad podría ser apropiado para esto).
·
las acciones requeridas son desplegadas en todas las
partes pertinentes de la organización y de manera oportuna.
·
existen definiciones claras de las responsabilidades
de identificación, evaluación, implementación y revisión de las acciones
preventivas.
d) Registros de los resultados de las acciones adoptadas.
·
¿Qué registros se conservan?
·
¿Son apropiados y el reflejo real de los resultados?
·
¿Se controlan de acuerdo con lo indicado en ISO
9001:2000, cláusula 4.2.4?
e) Una revisión de las acciones preventivas adoptadas.
·
¿Fueron eficaces las acciones (es decir, ¿se evitó que
ocurriera una no conformidad y hubo beneficios adicionales?)?
·
¿Es necesario continuar con las acciones preventivas
tal como están?
·
¿Se deberían cambiar o es necesario planificar
acciones nuevas?
2.3)
A menudo se presenta la discusión “filosófica” entre el auditor y la
organización sobre dónde termina la acción correctiva y dónde empieza la acción
preventiva. Por ejemplo, si se detecta una no conformidad en el proceso “A” ¿se
adoptan acciones para evitar no conformidades futuras mediante las acciones
preventivas de los procesos “B”, “C” y “D” o simplemente están dentro del
alcance de las acciones correctivas adoptadas para el proceso “A”? El auditor
debería evitar que estas discusiones lo desvíen y concentrarse en si las
acciones fueron eficaces o no. ¡El “etiquetado” de las acciones adoptadas tiene
importancia secundaria!
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditando las comunicaciones
internas
1.
Introducción
Un
proceso eficaz de comunicación interna contribuye al éxito del sistema de
gestión de la calidad de cualquier organización. Por el contrario, muchos de
los problemas que se presentan en el sistema de gestión de la calidad de una
organización con frecuencia tienen su origen en una comunicación deficiente.
2.
Requisitos y Guía
2.1
ISO 9001:2000, cláusula 5.5.3 establece lo siguiente:
“Comunicación interna
La alta
dirección debe garantizar que se han establecido los procesos adecuados de
comunicación dentro de la organización y que la comunicación tiene lugar con
respecto a la eficacia del sistema de gestión de la calidad.”
Este
es uno de varios requisitos que se han introducido en ISO 9001:2000 en donde un
enfoque definitivo (“SI/NO”) puede no ser adecuado para evaluar la
implementación eficaz del proceso de comunicación interna dentro de una
organización.
2.2
Otros requisitos de ISO 9001:2000 con relación a la comunicación interna:
Existen
otros requisitos en ISO 9001:2000 en donde la alta dirección tiene la
responsabilidad de comunicarse con las personas dentro de la organización con
respecto a:
·
La política y los objetivos de la calidad.
·
La importancia de cumplir los requisitos del cliente
así como los reglamentarios.
·
La promoción de la toma de conciencia sobre los
requisitos del cliente en toda la organización.
·
Las responsabilidades definidas de las personas y la
conciencia sobre la pertinencia e importancia de sus actividades, y la forma en
que ellas contribuyen al logro de los objetivos de calidad.
·
Cuando se producen cambios en los requisitos del
producto, asegurar que el personal pertinente conozca dichos cambios.
2.3
Guía de ISO 9004:2000 (cláusula 5.5.3):
“La
dirección de la organización debería definir e implementar un proceso eficaz y
eficiente para comunicar la política, los requisitos, los objetivos y los
logros de la calidad. El suministro de tal información puede ayudar a mejorar
el desempeño de la organización e involucra directamente a su personal en la
consecución de los objetivos de la calidad. La dirección debería fomentar
activamente la retroalimentación y la comunicación de las personas de la
organización como una forma de involucrarlas”.
Es
importante anotar que esta directriz de ISO 9004 no se audita, pero proporciona
mayor comprensión sobre la importancia de la comunicación interna.
Existen
dos componentes principales de los requisitos de ISO 9001:2000, cláusula 5.5.3,
que se deben verificar:
a) Que se hayan establecido
procesos adecuados de comunicación dentro de la organización,
incluyendo:
·
identificación de las personas entre quienes se debe
producir la comunicación,
·
información que se debe comunicar;
·
medios para lograrlo;
·
método seleccionado para monitorear su eficacia;
·
documentación y registros necesarios para verificar
que se ha tenido lugar;
·
proceso de comunicación sujeto a mejora continua.
b) Que la comunicación
tiene
lugar y se relaciona con la eficacia del sistema de gestión de la
calidad.
Al
buscar evidencia de procesos eficaces de comunicación, puede ser necesario que
el auditor observe algunos o todos de los siguientes aspectos, según sea
apropiado para la organización:
·
la alta dirección, los empleados en todos los niveles
de la organización y los contratistas generan, reciben y responden las
comunicaciones;
·
la información que se ha de comunicar está claramente
definida, es apropiada y exacta para los propósitos de la comunicación;
·
los medios utilizados para la comunicación son
apropiados para el grado de educación y otras habilidades de quienes se espera
que reciban y actúen según la información suministrada;
·
el monitoreo tiene lugar para asegurar que se actúa sobre
la información comunicada y se logra el resultado deseado;
·
están disponibles los procedimientos y registros
necesarios para demostrar que la comunicación ha tenido lugar, es eficaz y está
sujeta a mejora continua.
Aunque
no hay requisito específico para un procedimiento documentado, dependiendo del
tamaño, la complejidad y la cultura de la organización puede ser necesario
tenerlo con el objeto de garantizar su implementación eficaz.
4. El
enfoque de auditor
El
auditor puede observar algunos o todos los siguientes medios de comunicación de
la información dentro de la organización:
·
La dirección lleva la comunicación a las áreas de
trabajo.
·
Reuniones informativas del equipo y otras reuniones
como aquellas para el reconocimiento de logros.
·
Murales.
·
Correo electrónico, red interna (intranet) y sitios
Web.
·
Revistas o boletines informativos de la compañía o
internos.
·
Reuniones del personal.
·
Cartas o anuncios individuales.
El
auditor puede juzgar la eficacia de los procesos de comunicación interna de la organización
mediante:
·
Entrevistas con los empleados para determinar su
conocimiento de la política, los objetivos y el desempeño del sistema de
gestión.
·
Evaluación de las causas de las no conformidades y los
procesos de acción correctiva de la organización. ¿Podría vincularse/
rastrearse la necesidad de acción correctiva hasta procesos deficientes de
comunicación interna?
·
Evaluación de la pertinencia y las fechas
significativas de la información presentada. La información que se comunica no
tiene valor si es obsoleta.
·
Examen de los mecanismos de retroalimentación dentro
de la organización, por ejemplo, revisiones o entrevistas individualizadas,
encuestas a los empleados, etc.
·
Evaluación de los programas de entrenamiento e
inducción dentro de la organización. Estos programas deberían contener
información de la forma como opera el sistema de gestión de la calidad.
·
Observación de actas de reuniones que contengan
elementos de comunicación interna.
5.
Evaluación de la conformidad de la organización con los requisitos de ISO
9001:2000
Existen
dudas de si un auditor puede determinar la eficacia de los procesos de
comunicación interna de la organización durante una sola sesión de auditoria o
“espacio de tiempo”. Esto requiere un enfoque más holístico durante toda la auditoria,
pero no es necesario incluirlo en el plan de ésta. Los equipos auditores
deberían planificar una revisión, en colaboración, de este aspecto.
De
forma similar existen dudas de si se puede determinar la eficacia de los
procesos de comunicación de la organización únicamente a partir de una fuente
en la organización.
La
conformidad con los requisitos de ISO 9001:2000 sólo se debería determinar al
final de la auditoria, después de evaluar la evidencia de (y después de llegar
al consenso con los otros miembros del equipo).
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
Auditando la eficacia de la
auditoria interna
1. Introducción
Las organizaciones que buscan un sistema de
gestión de calidad adecuado y eficaz necesitan realizar auditorías internas
para asegurar que el SGC funciona como se quiere y para identificar las ligas
débiles en el sistema así como las oportunidades de mejora potenciales. La
auditoría interna actúa como mecanismo de retroalimentación para la alta
dirección, ésta puede darle a la alta dirección y a otras partes interesadas la
seguridad de que el sistema cumple los requisitos de la norma ISO 9001:2000. El
cómo se maneje el proceso de auditoria interna es un factor clave para asegurar
la eficacia de un sistema de gestión de calidad.
2. Requisitos y Directriz
2.1 La norma ISO 9001:2000 cláusula 8.2.2
establece lo siguiente:
8.2.2
Auditoría interna
“Se
debe planificar un programa de auditorías tomando en consideración el estado y
la importancia de los procesos y las áreas a auditar, así como los resultados
de auditorías previas.”
Este requisito tiene la intención de
enfocar el programa de auditoría interna hacia aquellos procesos y áreas donde
la historia indica que han ocurrido problemas, o donde parece que los problemas
continuarán, y/o parece que ocurrirán (debido a la naturaleza de los mismos
procesos). Estos problemas pudieran resultar de aspectos como factores humanos,
capacidad de proceso, sensibilidad de medición, cambio en requisitos de los
clientes, cambios en el ambiente de trabajo, etc.
Los procesos con alto nivel de riesgo de
deficiencias o no conformidades deben tener prioridad en el programa de
auditoría interna.
Se debe prestar una atención especial a
los procesos donde el alto nivel de riesgo es influenciado por factores tales
como:
- consecuencias severas por la falla de
capacidad de proceso;
- no satisfacción del cliente;
- no cumplimiento
con requisitos reglamentarios del producto (o proceso)
2.2 La norma ISO 9004:2000 Cláusula
8.2.1.3
“La
alta dirección debería asegurarse del establecimiento de un proceso de
auditoría interna eficaz y eficiente para evaluar las fortalezas y debilidades
del sistema de gestión de la calidad. El proceso de auditoría interna actúa
como una herramienta de gestión para la evaluación independiente de cualquier
proceso o actividad designado. El proceso de auditoría interna proporciona una
herramienta independiente aplicable para obtener evidencias objetivas de que se
han cumplido los requisitos existentes, dado que la auditoría interna evalúa la
eficacia y la eficiencia de la organización.”
Esta directriz de la norma ISO 9004
fuerza la necesidad de usar eficientemente los recursos cuando se realizan
auditorías internas. (Nota: esta directriz de la norma ISO 9004 no es un
requisito auditable en una evaluación de
3. Directriz de auditoría
Cuando los auditores de tercera parte
examinen los procesos de auditoría interna, deben evaluar aspectos tales como:
- las competencias que son
requeridas para la auditoría y como son aplicadas.
- el análisis de riesgo
desarrollado por la organización (si hay alguno) en la planificación de las
auditorías internas,
- el grado de involucramiento
de la alta dirección en el proceso de auditoría interna.
- la directriz dada por la
norma ISO 19011 (pero advierta que la norma ISO 9001:2000 no requiere que la
organización utilice la norma ISO 19011), y
- el modo que el resultado del proceso de auditoría interna
es utilizado por la organización para evaluar la eficacia de su SGC y para
identificar las oportunidades de mejoras.
Un auditor de tercera parte necesita:
a) evaluar el enfoque de la organización
para identificar las áreas críticas así como otros parámetros;
Por
ejemplo, si la organización ha identificado:
·
sus
procesos que son críticos para la calidad del producto,
·
sus
procesos complejos, o aquellos que necesitan atención especial
·
sus procesos
que necesiten que el personal esté calificado
·
sus
procesos que necesiten un seguimiento detallado de los parámetros de proceso
·
sus
actividades de seguimiento y medición que requieren una calibración frecuente
y/o verificación;
·
sus
actividades y procesos que ocurren sobre múltiples lugares y/o que son de labor
intensiva, etc.
·
Procesos
donde han ocurrido problemas o están en riesgo
·
y
los indicadores de desempeño de proceso establecidos que definen las medidas de
eficacia y eficiencia, y si estas mediciones están alineadas con los objetivos
o metas globales de la organización
¿La organización utiliza esta información
cuando establecen la frecuencia de auditoría de esos procesos y actividades?
b) evaluar la competencia de los
auditores internos de la organización y los equipos de auditoría;
Debe
existir evidencía de que la organización:
·
ha
identificado los requisitos de competencia para sus auditores internos,
·
ha
proporcionado el entrenamiento apropiado
·
tiene
implementado un proceso para dar seguimiento al desempeño de sus auditores
internos y equipos de auditoría
·
incluye
personal en sus equipos de auditoría que tengan el conocimiento específico
apropiado del sector (de modo que sean capaces de identificar cuando la
probabilidad de una desviación en un proceso o actividad en particular puede
llevar a una consecuencia significativa en la calidad del producto)
También se debe evaluar qué tanto los
auditores internos entienden del riesgo inherente en la confiabilidad que se
puede poner en el resultado del proceso de auditoría si ellos:
• fallan en considerar algo que es
material para el resultado de la auditoría,
• seleccionan un rango de muestreo no
apropiado
• sopesan de manera no apropiada la
evidencia recolectada, o
• se desvían del plan de
auditoría y los procedimientos de auditoría interna.
c) evaluar la planificación de las
auditorías;
La
organización debe ser capaz de maximizar el uso de los recursos disponibles
durante la conducción de las actividades de la auditoría interna. Esto puede
facilitarse por la adopción de un enfoque basado en el riesgo en la
planificación de las auditorías internas.
Debe
cuestionarse si la organización (durante su proceso de auditoría interna) ha
considerado el uso del enfoque basado en riesgo en el desarrollo del plan de la
auditoría interna, para asegurar el uso eficaz y eficiente de los recursos.
Esto también debe asegurar que el riesgo inherente de falla de la auditoría en
el proceso de auditoría, y de los resultados de la auditoría, se minimice.
La
organización debe tener un proceso para utilizar los resultados de auditorías
anteriores en la planificación de auditorías internas futuras.
d) buscar evidencía de que la
organización ha implementado un programa de auditoría interna eficaz.
Tomando
en cuenta los factores anteriores, y examinando si el proceso de auditoría
interna está llevando al SGC a una mejora tangible, el auditor de 3. parte
debe ser capaz de formarse un juicio de que tanto la organización ha
implementado un programa de auditoría interna eficaz y si el resultado de las
auditorías internas proporciona evidencia para el análisis de la eficacia del
SGC.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE
AUDITORIA)
1. Introducción
Aunque la norma ISO 9001:2000 tiene la
intención de ser aplicable a toda clase de organizaciones sin importar el tipo,
tamaño o producto proporcionado, hay un número de características de las
organizaciones de servicio que requieren una atención específica durante una
auditoría de tercera parte. Consecuentemente, este documento va dirigido a
proporcionar a los auditores las directrices para auditar el cumplimiento de
los requisitos de la norma ISO 9001:2000 en las organizaciones de servicio. Se
hace particular énfasis en los requisitos de la cláusula 7.3 Diseño y
desarrollo, cláusula 7.5.2 Validación de procesos para producción y prestación
del servicio y la cláusula 8.3 Control del producto no conforme.
2. Organizaciones de
servicio
De acuerdo con la norma ISO 9000:2005, en
la cláusula 3.4.2 Producto:
“Un servicio es el resultado de llevar a cabo necesariamente al menos una
actividad en la interfaz entre el proveedor y el cliente) y generalmente es
intangible. La prestación de un servicio puede implicar, por ejemplo:
¾
una actividad realizada sobre un producto tangible suministrado por el
cliente (por ejemplo, reparación de un automóvil);
¾
una actividad realizada sobre un producto intangible suministrado por el
cliente (por ejemplo, la declaración de ingresos necesaria para preparar la
devolución de los impuestos);
¾
la entrega de un producto intangible (por ejemplo, la entrega de
información en el contexto de la transmisión de conocimiento);
¾
la creación de una ambientación para el cliente (por ejemplo, en hoteles y
restaurantes)”
La mayoría de las organizaciones tienen
un elemento de servicio en su producto. Esto pudiera variar de casi el 100% de
servicio (en el caso de una firma de abogados, por ejemplo), a un componente
relativamente muy pequeño en el caso de una organización de manufactura que
proporciona, por ejemplo, servicio post venta.
3. Directriz de auditoría
3.1 Diseño y desarrollo del servicio
Cuando se considera la aplicabilidad o no
de la cláusula 7.3 de la norma ISO 9001:2000 a una organización de servicio, es
importante recordar la definición de “Diseño y desarrollo”, que de acuerdo con
la norma ISO 9000:2000 cláusula 3.4.4 es “el conjunto de procesos que
transforma los requisitos en características especificadas”. También, de
acuerdo a ISO 9000:2000 requisitos son “necesidad o expectativa
establecida, generalmente implícita u obligatoria” y características del
servicio son rasgos diferenciadores que pueden incluir:
·
sensoriales,
(por ejemplo, relacionadas con el olfato, el tacto, el gusto, la vista y el
oído);
·
de
comportamiento, (por ej., cortesía, honestidad, veracidad);
·
de
tiempo, (por ej., puntualidad, confiabilidad, disponibilidad);
·
ergonómicas,
(por ej., características fisiológicas, o relacionadas con la seguridad
humana);
·
tangibles,
(por ej., características medibles; estas pudieran ser tanto las
características del medio físico usado para dar el servicio, por ej. la
velocidad máxima de un avión, o del ambiente en el cuál el servicio se
proporciona, por ej. la temperatura interior o facilidades de una aeronave).
Es muy común para las organizaciones
considerar solamente el componente tangible de su producto cuando tratan los
requisitos de la cláusula 7.3, olvidando que el diseño y desarrollo del
producto intangible (el servicio mismo) debería ser el foco principal.
Adicionalmente, la organización necesitará diseñar como el servicio será
proporcionado a sus clientes.
Si la organización propone justificar la
exclusión del diseño y desarrollo de su SGC, el auditor debe hacer una
evaluación cuidadosa de la justificación a la luz de lo anterior. El auditor
debe también examinar si la organización tiene un proceso de diseño y
desarrollo eficaz que defina suficientemente las características de su
servicio, y de sus procesos de entrega de servicio, que son necesarios para
cumplir con las necesidades y expectativas de los clientes.
3.2 Validación de los procesos de
producción y prestación del servicio
En términos de los procesos necesarios
para realizar el servicio, se pueden identificar dos tipos de procesos de
servicio:
·
los
que involucran al cliente en la realización del servicio mismo (entrega en
tiempo real) y
·
aquellos
en que el resultado es entregado al cliente después de la realización del
proceso.
Utilizando el ejemplo de un hotel, los
procesos de “registro” y “salida” del huésped pudieran probablemente involucrar
la entrega en “tiempo real” del servicio, mientras que la limpieza de la
habitación del huésped pudiera generalmente ser “entregado” al cliente
solamente después de completar el proceso (que pudiera ser sujeto de una
inspección y reproceso si fuera necesario, para corregir cualquier no
conformidad).
Procesos similares pueden también
encontrarse en organizaciones de manufactura que proporcionan servicios
relacionados a sus productos, por ejemplo, el manejo de reclamo de garantías;
la reparación de los productos por unidades de servicio de la organización; o
actividades de mantenimiento de producto desarrolladas en las instalaciones de
los clientes.
Aquellos procesos que involucran entregas
en tiempo real, y son realizadas directamente en interfase con la organización
/ cliente rara vez pueden (si acaso) tener el resultado (“el servicio”)
verificado por un seguimiento o medición antes de ser “entregados” al cliente.
Por lo tanto, esos procesos están sujetos a una validación de acuerdo a los
requisitos de la cláusula 7.5.2 de la norma ISO 9001:2000. Esto es esencial
para prevenir que ocurran no conformidades.
Para asegurar el control adecuado sobre
la calidad del servicio proporcionado, el auditor debe:
·
entender
las características del servicio, los procesos de prestación del servicio, y
sus criterios de aceptación, según los defina la organización (esto debe ser
hecho durante la fase 1 de la auditoría)
·
determinar
como se ha realizado la validación de los procesos de provisión de servicio en
“tiempo real” (o cualquier otro proceso que requiera validación) y si esto ha
tomado en cuenta los riesgos asociados;
·
evaluar si las herramientas,
entrenamiento y empoderamiento apropiados se han proporcionado al personal
involucrado
Para muchas industrias de servicio, el
servicio proporcionado es instantáneo ( vía procesos en “tiempo real”), lo que
no les permite realizar inspecciones antes de entregar ese servicio. El pensamiento
de Calidad, dice que el modo más eficaz en costo de hacer negocios es aplicando
la filosofía de “procesos especiales” a TODOS los procesos: mientras más
organizaciones tengan sus procesos correctos, el menor número de organizaciones
necesitarán preocuparse del resultado de sus procesos. Por lo tanto no es muy
deseable que esta cláusula pueda ser excluida.
3.3 Control de producto no conforme
En los casos de procesos de servicio que
directamente involucran al cliente, “el control del producto no conforme”
(cláusula 8.3) es la manera como la organización trata con las no conformidades
en la provisión del servicio hasta que la acción correctiva apropiada es
definida e implementada.
Donde se identifica una no conformidad,
el auditor debe examinar:
·
si
el personal involucrado está suficientemente empoderado con la autoridad para
decidir la disposición del servicio, por ejemplo:
o
inmediatamente
terminar el servicio
o
reemplazar
el servicio proporcionado
o
ofrecer
una alternativa
·
los
procesos de quejas y reclamos de la organización
·
cualquier
corrección temporal que sea implementada para mitigar el efecto de la no
conformidad (por ej. reembolso, crédito, ascensos, etc.)
·
la identificación, segregación y
reemplazo de equipo, proveedores o ambiente relevantes para el servicio,
Esto
permitirá al auditor juzgar si el control de dicho producto no conforme es
eficaz.
Nota: En estas
situaciones el sistema de gestión de calidad debería tener previsto la captura de
datos en la información de no conformidades y retroalimentación, en los niveles
de dirección apropiados, para la definición e implementación eficaz de acciones
correctivas.
Para los casos en que los resultados del
servicio se entrega después de la realización del proceso, el “control de
producto no conforme” pudiera basarse en el seguimiento y técnicas de
inspección usuales. Se necesitará evidencia para ver la adecuación e
implementación eficaz de esas técnicas.
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(RETORNAR AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE AUDITORIA)
1. Introducción
La creciente dependencia de las
organizaciones en medios electrónicos para la operación y control de sus
sistemas de gestión, requiere que los organismos de certificación y sus
auditores vean nuevos enfoques para asegurar que las auditorías serán eficaces y
eficientes. Ellos necesitarán redefinir el modo como los procesos y los
documentos relacionados (incluyendo los registros) van a ser evaluados para
verificar su conformidad con el criterio de auditoría.
Este documento ha sido desarrollado para
dar unas directrices generales para la realización de auditorías a sistemas de
gestión que estén totalmente basados en sistemas electrónicos o tengan un alto
grado de su documentación en medios electrónicos. También proporciona
directrices para los organismos de certificación y auditores para considerar
como un complemento a las actividades de planificación y preparación normal que
pudieran ocurrir antes de una auditoría.
Este documento se enfoca a aquellos
requisitos de la norma ISO 9001 donde existe la posibilidad de utilizar
documentos, registros, etc, electrónicos y también donde el acceso a esos
documentos/registros pudiera estar controlado por sistemas electrónicos.
Este documento va dirigido a auditores de
sistemas de gestión que tienen una amplia y variada experiencia con respecto a
sistemas de gestión en base electrónica (SGBE) – por ej. sistemas de gestión
que son dependientes de documentos electrónicos, datos y aplicaciones de
software para su operación normal. Sin embargo, está escrito en un estilo que también
permitirá ser utilizado por aquellos que solamente tienen una experiencia
limitada en computadoras y SGBE.
Sin importar si es un organismo de
certificación de tercera parte, un organismo de acreditación o una función de
auditoría interna, quién realice la auditoría (“la organización auditora”) es
responsable de asegurar la eficacia del proceso de auditoría para el SGBE. Este
documento utiliza la guía proporcionada en la norma ISO 19011, y sugiere
enfoques que pudieran ser utilizados por auditores de ISO 9001, y otras normas
de sistemas de gestión, con la intención de verificar la conformidad con la
norma referenciada. Los auditores y las organizaciones auditoras deben hacer
los ajustes necesarios para asegurar un enfoque apropiado a como desarrollan los
pasos del proceso de auditoría indicados en la norma ISO 19011.
Debe resaltarse que la destreza en
auditar SGBE (Sistemas de gestión en base electrónica) no debe verse como una
excusa para reducir la duración de la auditoría, sino como un medio de optimización
de la eficacia y eficiencia de la auditoría.
No se pretende que este documento
proporcione directrices para auditar los controles asociados con la seguridad
de la información del SGBE. Aquellos interesados en otro tipo de controles
asociados con la seguridad de la información se sugiere que se dirijan al
documento ISO/IEC 17799 que es una norma para estos temas.
2. Iniciación y planificación de la
auditoría
Durante
la fase de iniciación de la auditoría (Auditoría fase 1) la organización
auditora debe determinar la estructura de la organización a ser auditada, y el
grado en que su sistema de gestión está basado electrónicamente. Una
organización multisitio con un SGBE centralizado, o una organización “virtual”,
requerirá diferentes planes de auditoría y métodos que una organización de un
solo sitio y/o una organización física.
La organización auditora y el auditado
deben acordar como los auditores accederán y utilizarán el SGBE.
Esto pudiera involucrar el considerar:
·
Permitir que los miembros del equipo
auditor tengan oportunidad de familiarizarse con el SGBE del auditado
(incluyendo la programación de suficiente tiempo dentro del plan de auditoría
para esa orientación)
·
Políticas del auditado para el uso de la
infraestructura de Tecnología de la información (TI).
·
Instrucciones para acceder, y las
licencias de seguridad para acceder y los documentos y registros
organizacionales pertinentes
·
Los seguros y procesos para asegurar que
los auditores protejan la confidencialidad de los documentos y registros
electrónicos durante y después de la auditoría.
La organización auditora debe asegurar
que existe la competencia suficiente dentro de su equipo auditor seleccionado
para realizar una evaluación eficaz del SGBE.
3. Revisión documental
Dependiendo de si el auditado tiene la
habilidad para hacer que su documentación esté disponible a través de una
aplicación basada en red o a través de transmisión por correo electrónico, la
organización auditora pudiera conducir parte o toda la revisión documental de
manera remota; ya sea en línea o por descarga de la documentación electrónica
enviada por correo electrónico.
Dependiendo de los factores técnicos o de
seguridad, pudiera no ser factible el conducir una revisión total del SGBE de
la organización en línea o por la transmisión de documentos relevantes por
correo electrónico, antes de llegar al sitio. En estos casos, sería necesario
que las actividades de preparación de la auditoría que requieran la revisión de
documentos electrónicos se realizaran en las instalaciones del auditado durante
la fase 1 de auditoría.
4. Actividades de realización en sitio
El enfoque para los SGBE dependerá
ampliamente de hasta donde la evidencia requerida para determinar la
conformidad está en forma de registros electrónicos.
Durante las actividades de realización en
el sitio, la ruta del auditor debe incluir típicamente la ubicación física del
proceso que está auditando. Sin embargo, con un SGBE el tiempo requerido para
confirmar la evidencia para determinar si se cumplen o no los requisitos,
pudiera emplearse en una computadora o estación de trabajo que pudiera estar o
no localizada cerca del proceso en cuestión.
Cuando las estaciones de trabajo
computarizadas están en áreas remotas que no son accesibles para la ubicación
física de operación del proceso, el tiempo real de auditoría en la ubicación
física del proceso pudiera reducirse. Sin embargo, el tiempo total de
evaluación pudiera no necesariamente reducirse dado que la revisión de la
evidencia electrónica pudiera ocurrir antes y/o después de confirmar la
existencia del proceso físico.
En los casos donde la estación de trabajo
de la computadora es remoto, se debe dar una consideración especial al tiempo
requerido de traslado hacia y desde la ubicación física del proceso.
Cuando el proceso es dependiente de la
intervención humana, el auditor debe evaluar los métodos empleados para la
interacción entre el proceso físico y el medio electrónico para asegurar la
precisión de la información asociada.
5. Auditando el control de los documentos
electrónicos.
Los documentos electrónicos que
establecen políticas y procedimientos del sistema de gestión pueden estar en
una gran variedad de formatos dependiendo de las aplicaciones de software que
son utilizados por la organización para generar los documentos. Los archivos
electrónicos pueden incluir formatos como texto, html, pdf, etc. Las hojas de
cálculo y los formatos de bases de datos son también considerados “documentos”
electrónicos y están sujetos a los elementos de control del sistema de gestión
a auditar.
Dada la relativa facilidad con que los
usuarios pueden ahora crear hojas de cálculo electrónicas y otros documentos
electrónicos, los auditores deben asegurar que las políticas que gobiernan los
controles que aplican a la documentación del sistema de gestión, en general
también se apliquen a los documentos electrónicos a través de los
procedimientos adecuados.
Las organizaciones necesitan emplear
métodos adecuados y eficaces dentro del ambiente electrónico para asegurar la
adecuada revisión, aprobación, publicación y distribución de la documentación
de su sistema de gestión. Estos deben ser consistentes con los métodos para el
desarrollo y modificación de documentos electrónicos.
En muchos casos las medidas de control de
documentos pudieran también ser características estándar de la aplicación del
software usados para su creación. Por lo tanto los auditores deben entender
esos controles de aplicación específicos al grado de que estos sean utilizados
como base para la conformidad a la norma de sistema de gestión aplicable.
Dado el incremento de capacidad para
modificar, actualizar, reformar y de cierta forma mejorar los documentos dentro
de un sistema de gestión electrónico, los auditores deben poner particular
atención en los elementos de control como la identificación de documentos y el
nivel de revisión de los documentos.
Como el medio electrónico facilita el
incremento de modificaciones a documentos, los auditores deben verificar que
los controles empleados para la gestión de documentos obsoletos sean
considerados dentro de las políticas y procedimientos de control de documentos
de la organización.
Los auditores deben verificar que la
documentación del SGBE existe para proporcionar orientación a los usuarios
respecto a los aspectos funcionales y de control asociados a los documentos
electrónicos. Adicionalmente, los requisitos en el “punto de uso” asociados con
las normas de sistema de gestión aplicables, típicamente se cubrirán en parte
por las políticas de acceso a documentos de la organización. Los auditores
deben entender las políticas y procedimientos de la organización que tratan
sobre los privilegios de los usuarios ya que estos son factores importantes
para comprender apropiadamente los procesos de la organización.
La comunicación electrónica externa con
proveedores, clientes y otras partes interesadas pudieran involucrar el
intercambio de documentos. Dado que estos documentos externos pudieran contener
parámetros clave que especifican el funcionamiento de los procesos de la
organización, los auditores deben verificar el grado en que estos documentos
son formalmente introducidos y controlados dentro del sistema de gestión en
base electrónica.
6. Auditando el control de los registros
electrónicos
Los registros electrónicos consisten en
los datos de los resultados de los procesos combinados con los formatos
electrónicos que contienen los datos.
Estos formatos electrónicos van desde una
simple hoja electrónica a las aplicaciones de base de datos más complejas.
Los auditores deben estar concientes de
que los elementos de control que establecen las organizaciones para las formas
electrónicas no son necesariamente los mismos que los que aplican a los
registros electrónicos. Por ejemplo, con respecto a la “Identificación”, en el
caso de formas electrónicas, el término se refiere a la nomenclatura del
formato electrónico mismo. Cuando la “identificación” es considerada en el caso
de un registro electrónico, esta se refiere al uso único del formato
electrónico para un grupo dado de datos.
Los auditores deben revisar los métodos
empleados por la organización para la captura de datos, con la finalidad de
asegurar que las actividades de introducción de datos proporciona la suficiente
confianza en su exactitud.
Cuando se evalúa los controles de la
organización con respecto al almacenaje de registros, los auditores deben
verificar si las organizaciones tienen un entendimiento de su capacidad de
almacenamiento contra:
• El
rango de generación de registros
•
Las políticas de retención de registros y tiempos asociados
• El
rango de disposición de registros,
ya que estos factores pudieran impactar
el funcionamiento apropiado del SGBE.
Dado que la base de conocimientos y el desempeño
de la organización pudiera estar casi totalmente en registros electrónicos, los
auditores deben revisar los enfoques de la organización para seguridad de la
información contenida en medios electrónicos. Para más información sobre
Seguridad de
7. Recursos Organizacionales
Conforme las organizaciones emigran al
uso de SGBE, el papel de las funciones de TI (tecnología de la información) se
tornan vitales. Los auditores deben verificar si las organización ha dedicado
los recursos de TI apropiados (incluyendo la infraestructura) para asegurar que
el SGBE opera continua y eficazmente.
Los auditores deben también verificar si
la organización tiene definidos apropiadamente el nivel de interacción, soporte
e involucramiento del personal de TI en aspectos asociados con el
establecimiento, documentación, implementación y mantenimiento del SGBE.
Como parte de la verificación de la
asignación de los recursos apropiados, los auditores deben evaluar como la
organización cubre la competencia requerida del personal para operar el equipo
(hardware) y el software para correr el SGBE.
Durante el establecimiento de un SGBE, es
una práctica común que sistemas paralelos (manuales y electrónicos) estén
funcionando por un período de tiempo que permita a los usuarios su adaptación.
En estos casos el auditor debe verificar los enfoques de la organización para
asegurar que el SGBE ha sido realmente asimilado y utilizado por el personal de
la organización.
La complejidad de la infraestructura de
TI de las organizaciones variará, dependiendo de la naturaleza y complejidad de
los negocios. Los auditores deben verificar los procedimientos y políticas de
mantenimiento del sistema de la organización para su plataforma de TI. También,
los auditores deben verificar como la organización cubre los incidentes de
paros del sistema, ya que esto impactará el funcionamiento normal del SGBE. Los
auditores deben evaluar si la organización tiene o no sistemas formales de
respaldo, y si éstos se revisan y prueban periódicamente en su adecuación o no.
En relación al software, los auditores
deben verificar los controles establecidos para el software interno, el
software externo, las licencias de software y las actualizaciones del software.
Ya que el software puede ser considerado un documento electrónico dinámico, las
directrices dadas con anterioridad para auditar los documentos pudieran también
ser aplicables a éste.
Dependiendo de que tanto la organización
utilice software para su SGBE, los auditores deben revisar la funcionalidad de
las aplicaciones y su relación con los elementos del sistema de gestión
definidos en el criterio aplicable.
Como los factores ambientales pudieran
impactar en el funcionamiento de una plataforma de TI, las organizaciones deben
tener medidas para protegerse contra esos factores. Esto puede variar desde la
necesidad de adecuar las instalaciones hasta la necesidad de tener fuentes
ininterrumpibles de energía (UPS). Los auditores deben evaluar si los controles
de la organización toman en cuenta aspectos como el mantenimiento de
instalaciones, temperatura, humedad, etc, en la medida que estos amenacen la
operación del SGBE.
8. Comunicación electrónica interna y
externa
Dado que las opciones disponibles y la
facilidad de uso en la comunicación electrónica aumenta, las organizaciones
deben asegurar que el sistema de gestión documentado cubre estos medios, según
sea necesario, para asegurar consistencia en su utilización para satisfacer los
requisitos de su SGBE y la norma de sistema de gestión aplicable.
Cuando se utilizan intranets, e-mails y
mensajes instantáneos para satisfacer los requisitos del SGBE, los auditores
deben verificar las políticas y procedimientos que cubran las circunstancias
bajo las cuales estos medios pudieran se empleados. Adicionalmente, si los
resultados de la comunicación electrónica interna serán utilizados para
satisfacer los criterios de auditoría, los auditores deben verificar que las
políticas y procedimientos para el control de registros se hayan aplicado.
Cuando la organización dependa de su
infraestructura de TI para las comunicaciones electrónicas con sus clientes
(por ej. para e-comercio), proveedores (e-provisión), sitios remotos y otras
partes interesadas, el auditor debe verificar que la metodología, políticas y
procedimientos para esas comunicaciones y transacciones asociadas están
formalmente cubiertas dentro del SGBE.
9. Sistemas de gestión multi-sitios
Las organizaciones que operan a través de
múltiples sitios (o desde una central a ubicaciones satélites) normalmente
mantienen comunicaciones y comparten políticas, procedimientos y datos de
procesos entre sus varias ubicaciones via electrónica, como el Internet,
intranets, e-mail y Messenger.
Cuando la plataforma TI y su software de
aplicación asociado se utilizan para compartir información que es pertinente al
criterio de auditoría, los auditores deben entender los diferentes medios de
red que se emplean en la organización en la medida que sea necesario para
juzgar si el SGBE cumple con el criterio de auditoría.
Los auditores deben verificar si los
controles sobre un sistema de gestión multi sitio son cubiertos y establecidos
apropiadamente dentro de las políticas y procedimientos de la organización.
10. Competencia del auditor
La confiabilidad del proceso de auditoría
para un SGBE dependerá de la habilidad de los auditores para entender las
tendencias en
Las organizaciones auditoras deben tomar
las medidas necesarias, incluyendo la provisión de entrenamiento, para cubrir
las necesidades generales e individuales de su base de auditores con respecto
a:
·
Tendencias generales en Tecnología de
·
Consideraciones especiales de auditoría
para cada asignación de auditoría tomada.
Como las innovaciones en el sector TI son
relativamente rápidas comparadas con los cambios en los criterios de auditoría,
los auditores y las organizaciones auditoras se ven retadas con la necesidad de
tener un entendimiento práctico de las tendencias asociadas y como ellas
pudieran ser aplicables y utilizadas dentro de un SGBE.
A la luz de las innovaciones que
influencian el funcionamiento de un SGBE, las organizaciones auditoras deben
determinar si la experiencia necesaria para ser eficaces en una auditoría dada,
se encuentra en el equipo auditor mismo o cuándo se requerirá la asistencia de
un experto técnico.
Traducción libre de NC.
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www.iaf.nu y
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AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE AUDITORIA)
Los auditores
deberían verificar que los recursos necesarios para implementar, mantener y mejorar
el sistema de gestión de la calidad se gestionan adecuadamente. Esto implica
que la organización debe identificar, planificar, utilizar, poner a
disposición, monitorear y cambiar los recursos adecuados según sea necesario.
Se recomienda que
la gestión de los recursos no se audite de forma aislada. Independientemente de
la forma en que la organización esté estructurada e identifique sus procesos,
los auditores deberían poder verificar la gestión adecuada y eficaz de los
recursos para lograr los resultados planificados. Es importante que los
auditores verifiquen si la organización ha evaluado el desempeño anterior y
actual (por ejemplo, usando el análisis costo-beneficio, la evaluación de
riesgo, etc.) al decidir qué recursos se deben asignar.
La gestión de los
recursos se puede evaluar mediante entrevistas con la alta dirección y otro
personal responsable para verificar que se han instaurado los procesos
adecuados. Sin embargo, es necesario apoyarse con evidencia objetiva
recolectada durante toda la auditoría.
La evidencia se
puede obtener en diferentes etapas de la auditoria - revisando entradas,
desempeño de procesos y resultados. Esto se ha de llevar a cabo al auditar
todos los procesos y la documentación de procesos y sistemas relacionados tales
como:
·
compromiso y responsabilidades de la dirección;
·
proceso de revisión por la dirección;
·
procesos de realización del producto, incluyendo el control de
productos no conformes, acciones correctivas y preventivas y mejora continua.
Los auditores
deberían evitar hacer juicios subjetivos sobre la adecuación de los recursos
asignados por la organización y limitar su papel a la evaluación de la eficacia
del proceso de gestión de los recursos.
Los auditores
deberían verificar que se suministran y mantienen los recursos humanos, la
infraestructura (energía, agua, mantenimiento de instalaciones y equipos,
comunicaciones, tecnología de la información, etc.) y el ambiente de trabajo
(temperatura, iluminación, vibración, ruido, etc.) de forma coherente con la
política y los objetivos de calidad y que contribuyen al cumplimiento de los
requisitos del producto.
Si
se observa que la organización no ha tenido en cuenta la gestión eficaz de los
recursos, lo cual puede ocasionar que un producto no satisfaga los requisitos
relacionados, esto se debería tratar como una no conformidad, cuya magnitud
debería estar relacionada con el riesgo asociado.
Traducción libre de NC.
No oficial -Documentos oficiales disponibles en:
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AL ÍNDICE DE GUÍAS DE BUENAS PRÁCTICAS DE AUDITORIA)
1.
Introducción
Un proceso
eficaz de comunicación con el cliente contribuye al éxito del sistema de
gestión de la calidad de cualquier organización y principalmente al éxito de la
organización en sí. Por el contrario, muchos de los problemas que experimenta
una organización con sus clientes tienen su origen en una comunicación deficiente.
2.
Requisitos y Guía
2.1 ISO 9001:2000, cláusula 7.2.3
establece lo siguiente:
“Comunicación con el cliente
La organización debe determinar e implementar las
disposiciones eficaces para comunicarse con el cliente respecto a:
a) información del
producto,
b) manejo de solicitudes
de información, contratos o pedidos, incluyendo enmiendas, y
c)
retroalimentación del cliente, incluyendo los reclamos del cliente”.
2.2 Se ha publicado un documento del
Grupo de Prácticas de Auditoría sobre la auditoría a los procesos de
retroalimentación del cliente y reclamos de los clientes.
2.3 Otros requisitos de ISO
9001:2000 con relación a la comunicación con el cliente:
Existen
otros requisitos en ISO 9001:2000 en donde se hace referencia directa, o
indirecta, a la comunicación con el cliente.
·
La alta dirección debe asegurarse de que los
requisitos del cliente están determinados y se cumplen, con el objeto de
mejorar la satisfacción del cliente (cláusula 5.2)
·
La revisión de la organización de los requisitos
relacionados con el producto realizada antes de comprometerse a suministrar un
producto al cliente (por ejemplo, presentación de ofertas, aceptación de
contratos o pedidos, aceptación de cambios en los contratos o los pedidos,
etc.); (cláusula 7.2.2).
·
Cuando el cliente no proporciona ninguna declaración
documentada del requisito, los requisitos del cliente deben ser confirmados por
la organización antes de la aceptación (cláusula 7.2.2); es necesario que la organización
instaure un sistema para obtener dichos requisitos.
·
Autorización del uso de producto no conforme mediante
liberación o aceptación bajo concesión por parte de una autoridad pertinente y,
cuando se aplique, por parte del cliente (cláusula 8.3b)).
2.4 Guía de ISO 9004:2000
(cláusula 7.2):
“Procesos
relacionados con las partes interesadas
La dirección debería asegurarse de que la organización
ha definido procesos mutuamente aceptables para comunicarse eficaz y eficientemente
con sus clientes y otras partes interesadas. La organización debería
implementar y mantener tales procesos para garantizar la comprensión adecuada
de las necesidades y las expectativas de sus partes interesadas, y para que se
traduzcan en requisitos para la organización…”
3.
Verificación de la eficacia de las comunicaciones con el cliente
La
verificación de la eficacia de la comunicación con el cliente es, por lo tanto,
un componente primordial para lograr la satisfacción del cliente. Aunque no
existe un requisito específico en ISO 9001:2000 para un proceso documentado,
dependiendo del tamaño, la complejidad y la cultura de la organización, puede
ser necesario tener uno para garantizar la implementación eficaz del proceso de
comunicación con el cliente.
ISO
9000 define el término “cliente” como el receptor de un producto.
Adicionalmente da ejemplos de clientes, incluyendo al “usuario final”.
Muchas
organizaciones venden sus productos / servicios a través de distribuidores y
minoristas y es probable que no reciban pedidos directamente de los usuarios
finales. Es importante para el auditor verificar la manera en que la
organización se comunica con los usuarios finales sobre la calidad de su
producto/servicio y también el mecanismo para obtener retroalimentación (además
de los reclamos) de los usuarios finales. Se debería reconocer que en ocasiones
las necesidades de los distribuidores y minoristas pueden ser diferentes de
aquellas de los usuarios finales.
4. El
enfoque del auditor
4.1 La comunicación con el
cliente se divide en tres categorías generales:
· Comunicación general de la
organización con clientes existentes o potenciales - como por ejemplo anuncios
publicitarios o información de mercadeo.
· Información específica
relacionada con solicitudes de información, requisitos o pedidos del cliente.
· Comunicación
como respuesta a la retroalimentación y los reclamos del cliente.
4.2 El auditor puede observar
algunos o todos los siguientes medios de comunicación general de la organización
con el cliente:
Información del producto,
que incluye:
· material
publicitario,
· sitios
Web,
· catálogos del producto.
Cuando
la organización recibe pedidos de los distribuidores y no del usuario final, el
auditor debería establecer que la información del producto disponible para los
usuarios finales (impresos sueltos, folletos, sitios Web, etc.) describe exacta
y adecuadamente al producto/servicio. También el auditor debería tratar de
establecer la forma como se identifican las necesidades del cliente y cómo se
obtienen las especificaciones del producto.
4.3 El auditor verificaría que la
información del producto para confirmar que está disponible con facilidad para
los clientes o clientes potenciales y que suministra información actualizada y
exacta. El auditor también podría preguntar, por ejemplo, qué tan a menudo se
revisa el material publicitario, los sitios Web y los catálogos del producto
para que reflejen las ofertas actuales de producto de la organización y qué
medidas se toman si un producto particular se modifica, descontinúa o ya no
está disponible.
4.4 El auditor puede observar
algunos o todos de los siguientes medios de comunicación específica de la
organización con el cliente:
Manejo
de solicitudes de información, contratos o pedidos, incluyendo las enmiendas
· cotizaciones
· formularios
de pedido
· confirmación
de pedido
· enmienda
del pedido
· documentación
de entrega
· facturas
· notas
crédito
· correspondencia
general y por correo electrónico
· informes de visitas o notas
de/para el cliente
Proceso
de gestión de las reclamaciones y la retroalimentación del cliente
· Cartas
de respuesta a las reclamaciones
· Reconocimientos
4.5 Existen también casos adicionales
en que el auditor experimentará la comunicación de la organización con el
cliente:
· Durante el proceso de pedido
cuando el cliente no suministra declaración documentada de los requisitos, es
necesario que la organización tenga un sistema para obtener o confirmar estos
requisitos del cliente antes de aceptar el pedido.
· Durante el proceso de
diseño/desarrollo puede haber considerable comunicación entre la organización y
el cliente.
· Durante
el proceso de autorización del uso de producto no conforme mediante liberación
o aceptación según concesión de una autoridad pertinente y, cuando se aplique,
del cliente.
4.6 El auditor
utilizaría métodos normales de rastreo para verificar la conformidad con los
requisitos para la comunicación con el cliente indicados en ISO 9001 y si la
organización se comunica eficazmente con el cliente en la ejecución de la
solicitud de información, el contrato o el pedido.
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No oficial -Documentos oficiales disponibles en:
www.iaf.nu y
www.bsi.org.uk/iso-tc176-sc2
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en proceso de traducción
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